Karen Longaric: La diplomacia comercial ha tenido rostro de mujer

 

La Paz, 7 nov (ABI).- Se trata de la primera ministra de Relaciones Exteriores en la historia del país. Karen Longaric dejará el cargo el 8 de noviembre, tras la posesión de Luis Arce y David Choquehuanca. Poco antes, aceptó conversar sobre lo que deja su gestión al mando de la diplomacia boliviana.



En entrevista con la ABI, la autoridad esbozó los principales logros durante su mandato y destacó la apertura de mercados en favor del país, pero especialmente de mujeres emprendedoras. Todo esto, en el marco del ejercicio profesional de la diplomacia.

– ¿Qué significó para usted romper el letrero que decía señor Ministro, eso no ha cambiado en 194 años?

R. En realidad, han pasado unos 205 cancilleres por esta cartera, los cuales eran todos hombres y yo soy la primer canciller mujer. Para mí, ha sido algo muy importante en mi carrera profesional, pero tiene mayor significado porque me ha dado la oportunidad de contribuir a mi país en los temas internacionales, de mostrar una imagen diferente de Bolivia, a través de una mujer.

También me ha permitido incorporar a la Cancillería a mucha gente joven porque al ser docente de la universidad, creo en la juventud y creo que son los llamados a solucionar todos los problemas que tiene el país y a buscar nuevos senderos.

– ¿Cómo ha encontrado la Cancillería y qué esfuerzos ha hecho usted en el ámbito institucional?

R. He tratado de fortalecer a la Cancillería como institución y su imagen, pero sobre todo traté de reforzar el trabajo sustantivo de los funcionarios diplomáticos, del servicio central como del servicio exterior.

El 14 de noviembre, cuando ingresé, encontré una Cancillería altamente ideologizada en la conducción de la política exterior de Bolivia y una institución bastante desestructurada en la conformación de un escalafón diplomático.

De hecho, habían pasado 20 años y no se había actualizado el escalafón diplomático y el último, aprobado en 2004, fue archivado y toda esa gente fue despedida de la Cancillería, quedaron muy pocos.

Entonces, vi que el trabajo era intenso y tomando en cuenta que al inicio de la gestión teníamos solo cuatro meses de gestión porque las elecciones estaban previstas para mayo empezamos a trabajar.

Posteriormente, vino la pandemia por el coronavirus que modificó el calendario y todas las agendas del mundo, por lo cual se cambió la fecha de los comicios generales, pero trajo consigo un desafío enorme para la Cancillería.

– ¿Cómo ha cambiado la relación entre los diplomáticos durante la pandemia, tomando en cuenta que en la memoria de ningún diplomático no se registró esta enfermedad?

R.- Esto ha sido inédito y está gestión atravesó por tres crisis profundas. Primero, la crisis política en la que se instaló este Gobierno y se desarrolló con provocaciones y con intenciones del MAS de desestabilizarlo.

La crisis económica que ya empezaba a sentirse en todos los países del mundo y la crisis sanitaria, que es algo inédito en la humanidad.

Esto enseñó a las cancillerías del mundo a sustituir los múltiples viajes que se realizaban a reuniones multilaterales y bilaterales y reemplazarlas por reuniones virtuales, mediante la plataforma Zoom.

La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se ha desarrollado de esa forma y así se dieron los discursos, como en todos los organismos donde se activó la comunicación virtual. Es algo inédito y esto va a pasar a la historia.

– ¿Cómo evalúa usted los resultados de la diplomacia comercial, creo que hubo un impulso muy distinto, que no solo buscaba mercados?

R.- La diplomacia boliviana ha tenido rostro de mujer y se ha desplegado una diplomacia comercial muy importante, mediante la promoción de nuestras exportaciones y debo destacar los logros alcanzados.

En ese sentido, es importante resaltar que la viceministra de Comercio Exterior e Integración, Claribel Aparicio y la viceministra de Gestión Institucional y Asuntos Consulares, Yovanka Olive, son mujeres.

Esta Cancillería tiene rostro de mujer y en el plano comercial entre los logros que conquistamos están: la agencia de Promoción de Exportaciones, Turismo y Atracción de Inversiones (Proexport-Bolivia), que ayudó a que en los países, que son más receptivos a las exportaciones nacionales, se fortalezcan nuestras embajadas y consulados con expertos en comercio exterior.

También se ha impulsado el plan de digitalización de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) para el comercio exterior, que en su mayoría están conducidas por mujeres.

Asimismo, se suscribió un documento de reactivación económica con base en el comercio exterior con varios países, hemos creado el portal informativo Bolivia Comercial y hemos firmado un convenio con Estados Unidos (EEUU), denominado América Crece, que es muy importante para la cooperación en materia de infraestructura.

En materia comercial, con EEUU también se ha activado el Consejo de Comercio e Inversiones y se amplió la cuota de exportación de azúcar a ese país (…). Además, se consiguió el reconocimiento de la denominación de origen del singani boliviano.

Y con la Unión Europea (UE) en materia comercial comenzaron las negociaciones para la adhesión de Bolivia al acuerdo de multipartes. En tanto, hemos abierto el mercado euro asiático para la carne bovina.

– ¿Cuáles son otros puntos que debe retomar el siguiente gobierno?

R.- Hicimos una excelente gestión a nivel bilateral y multilateral en el ámbito de las relaciones exteriores y de la política exterior desplegadas en mi gestión.

Restauramos las relaciones diplomáticas con Estados Unidos que estaban totalmente debilitadas y las hemos dinamizado.

También restablecimos las relaciones con Israel, que habían sido rotas por el anterior gobierno, la cual es importante por la cooperación y el inmenso turismo que llega hacia el norte de La Paz y el Beni.

También hemos restaurado las relaciones con Marruecos, así como con Chile las cuales están completamente remozadas.

Impulsamos, las relaciones amistosas con todos los países con los cuales tenemos relaciones diplomáticas, en un plano de respeto cordialidad e igualdad, pero no aceptamos la injerencia de ningún país en los asuntos internos de Bolivia.

Tuvimos una relación muy dinámica con China, con Rusia y en general con todos los países, excepto con Venezuela, con Cuba, con Argentina que no reconocieron al gobierno de la presidenta Jeanine Añez.

Fuente: ABI