Futurista explica a RT cómo la criónica ofrece una segunda oportunidad de vivir a personas «con sentido de la aventura»

Se trata de una tecnología que permite preservar los cuerpos humanos a temperaturas extremadamente bajas, con el propósito de reanimarlos en un hipotético futuro.

Futurista explica a RT cómo la criónica ofrece una segunda oportunidad de vivir a personas "con sentido de la aventura"
Imagen ilustrativapxhere.com

Fuente: RT

El filósofo y futurista Max Moore ha explicado a RT cómo la tecnología de la criónica —que permite preservar los cuerpos humanos a temperaturas extremadamente bajas con el propósito de reanimarlos en un hipotético futuro— ofrece, al menos en teoría, una segunda oportunidad de vivir, y por qué sobre todo es apta para aquellas personas con «sentido de la aventura».



Moore, presidente emérito de Alcor Life Extension Foundation, una organización líder en criónica, recuerda en el programa SophieCo que la definición de ‘muerto’ ha cambiado gracias a los avances científicos y médicos. A modo de ejemplo, recuerda las numerosas formas que hay hoy de reanimar a las personas que sufren de insuficiencia cardíaca que no existían hace 70 años.

La misión de Alcor consiste en preservar los cuerpos de personas fallecidas con la esperanza de que la tecnología futura pueda revivirlas. La compañía, con sede en Scottsdale (Arizona), ha estado congelando cuerpos durante casi 50 años, y ya tiene un total de 181 ‘pacientes’.

«Lo que decimos es: ‘entregárnoslos, vamos a proteger las células contra el frío, vamos a extraer la sangre, reemplazarla esencialmente con un anticongelante de grado médico'», detalla el futurista. Luego —prosigue— la organización almacena los cuerpos a unos -196 grados centígrados, preservándolos durante «décadas».

«Mejor que la alternativa»

Moore advierte que se precisan grandes avances científicos antes de que cualquiera de los clientes de Alcor pueda revivir. En particular, adelanta que se necesitaría «mucho tiempo» para resolver los problemas relacionados con el envejecimiento, y que no tendría sentido traer «de regreso», por ejemplo, a una persona de 90 años «solo para que su cuerpo vuelva a rendirse».

Sin embargo, reconoce que es posible que nunca haya una manera de revertir tales fenómenos naturales. «No garantizamos que esto funcione definitivamente«, admite el filósofo, aunque matiza que, en su opinión, esto es «mejor que la alternativa».

Moore admite que haya quienes puedan encontrar la idea de ser revividos en un futuro distante como algo inquietante y, quizás, incluso peor que la muerte, ya que no conocerían a nadie y todo podría ser potencialmente extraño para ellos. Por lo tanto, enfatiza que «se requiere un sentido de aventura», pues sin él «mucha gente no va a querer hacer esto, incluso si están seguros de que funcionará».

Moore también indica que Alcor está investigando cómo ayudar a las personas revividas a reajustarse a sus nuevas vidas. En este sentido, califica la «rehabilitación» como una misión fundamental para la organización en el futuro.

A nivel personal, el futurista espera que los avances científicos le permitan extender indefinidamente su vida, pero, como el progreso en este ámbito ha sido lento, no descarta que él mismo pueda necesitar someterse al procedimiento cuando llegue el momento.