Guardaparques de Beni rechazan el manoseo político del área protegida y denuncian presión para despedirlos

Después del Madidi, la Reserva de Biósfera Estación Biológica de Beni también emitió un pronunciamiento. Dicen que los masistas, al perder la Alcaldía de San Borja, ahora quieren ocupar cargos en la institución (la reserva); también acusan al director de autorizar desmontes

Fuente: El Deber

Silvana Vincenti



Carola Vaca lleva 10 años trabajando en la Reserva de Biósfera Estación Biológica del Beni, donde es jefe de protección, y en total tiene 25 años como guardiana del bosque.

Ha trabajado en el Parque Noel Kempff Mercado, en la Reserva Iténez, ha hecho intercambios con otras áreas protegidas (AP). Fue capacitada en Costa Rica, tiene certificación del Estado boliviano y está molesta.

Es una de las personas que firmó el pronunciamiento de los guardaparques del AP beniana, debido a la presión para que renuncien. Acusa a los funcionarios masistas de la Alcaldía de San Borja, que el 3 de mayo se van porque esta ha pasado a manos de otro partido, de ser quienes quieren copar la institución (la reserva).

Tito Zelada también es guardián de esos bosques que se encuentran entre las provincias Ballivián y Yacuma. También firmó el pronunciamiento para canalizar su molestia.

Este es el segundo pronunciamiento en menos de una semana. Primero fue el Madidi. El documento inicia cuestionando el descuido de autoridades y el manoseo y quebrantamiento institucional del Sernap, y el abuso de poder que propicia actividades extractivas depredadoras. Enfatiza en el cansancio por la presión política por los cargos y la falta de condiciones para desarrollar la labor de protección.

En cinco puntos, los firmantes exigen al Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) retomar el rumbo de la institución, cumplir las normas y procedimientos, asignar recursos para cumplir con las acciones de protección.

Demandan el traspaso total de los guardaparques eventuales a la partida del Tesoro General de la Nación (TGN), que trabajan desde hace décadas con «contratos injustos, impuestos desde 2013, y que generan un escenario de desigualdad en cuanto a bonos de antigüedad, beneficios sociales y vacaciones.

Solicitan al director del Sernap, Teodoro Mamani, respeto a la institucionalidad de los cuerpos de protección, ubicados por concurso de mérito e informan que el trabajo de preservación del medio ambiente no es un pasanaku de cargos.

También solicitan al Ministerio de Medio Ambiente que reconozca públicamente el valor de los guardaparques profesionalizados.

Por último, citan el artículo 342 de la CPE, que dice que es deber de la población y del Estado conservar los recursos naturales y la biodiversidad, los guardaparques exhortan al Gobierno central a hacer cumplir esos preceptos, aumentando el presupuesto, y asignando recursos suficientes y oportunos para garantizar la gestión y reforzar los mecanismos normativos de las áreas protegidas.

«Hace más de un año que no recibimos apoyo para la logística de los operativos de protección. Tenemos que estar pidiendo apoyo de personas y ONG que se solidarizan con nuestro trabajo. Hay escasos aportes para los servicios básicos, debemos como cuatro o cinco meses, recién depositaron para dos meses, para que no nos corten. Nos preocupa que haya desmontes con tantas actividades ilegales», cuestionó Vaca.

Según ella, lo peor es el acoso laboral diario. «La gente que trabajó por diez años, en dos gestiones del municipio, de las organizaciones del MAS, están saliendo este fin de mes y quieren entrar (a trabajar en la reserva); han puesto nombre y apellido a los cargos. Dicen que vendrán a sacarnos, es triste para los que estamos profesionalizados, normados. Hace poco, en diciembre, nos han puesto un director que se dedica a hacer planes de desmonte para las comunidades; si bien estos planes no se han aprobado, están en proceso de trámite. Creemos que hasta la otra semana serán autorizados, por eso estamos alertando», denunció.

Vaca dice que cinco hectáreas de desmonte no son para subsistencia y que esa no es la modalidad de trabajo de los chimanes, indígenas que viven dentro del AP.

«Este año, más que nunca, hay presión. La alcaldía de San Borja era azul y la ganó otro partido, están buscando dónde irse. Hay entredichos de que van a sacarnos y tomar las oficinas entre el 1 y 3 de mayo», coincidió Zelada.

Él lamentó que desde hace un tiempo los sueldos no son puntuales, «nos deben los refrigerios desde diciembre», dijo.

Hasta el momento, la Asociación Boliviana de Agentes de Conservación, dirigida por Santos Mamani, no se ha manifestado.

La reserva en Beni es famosa por su proyecto quelonios, de preservación de tortugas, y además por ser la única reserva con mara y cedro en ese departamento.

Madidi

Marco Uzquiano, del Parque Nacional Madidi, uno de los que firmó el pronunciamiento de esa AP, dice que ya fue advertido con que le iniciarán un proceso administrativo, a él y al otro jefe de protección, por hacer denuncias públicas sin autorización de superiores.

Los datos que maneja son que la Federación de Cooperativas Mineras Auríferas del Norte de La Paz (Fecoman) están haciendo un voto resolutivo para presionar por su salida. «Quieren quitarse la piedra del zapato», cuestionó.

Los guardaparques ya están comenzando a comunicarse con organizaciones internacionales, con el objetivo de que sus reclamos tengan mayor eco.