Comió panchos con papas fritas y dejó una propina de US$ 16.000

Sucedió en Estados Unidos; los empleados del local creyeron que se trataba de un error, pero el cliente les dijo que era por su “trabajo duro”.

 

Un cliente dejó 16.000 dólares de propina después de consumir productos por menos de 40; la mesera admitió que "nunca pensó que le pasaría algo así”
Un cliente dejó 16.000 dólares de propina después de consumir productos por menos de 40; la mesera admitió que «nunca pensó que le pasaría algo así”Facebook Michael Zarella
Fuente: La Nación



Un hombre estadounidense tuvo un gran gesto con los mozos de un restaurante. Después de pedir comida y bebida por un valor de 37,93 dólares, les dejó 16.000 dólares de propina. Si bien al principio los trabajadores del local creyeron que se trataba de un error, el cliente confirmó que había sido intencional.

“Hago esto durante mucho tiempo y nunca pensé que me pasaría algo así”, admitió la mesera Michelle McCudden NBC Boston.

Sucedió el pasado 12 de junio, de acuerdo a lo informado por la agencia ANSA, en el Stumble Inn Bar & Grill en la localidad de Londonderry, en New Hampshire, cuando un comensal “misterioso”, según describió McCudden, se sentó en las mesas al aire libre del local.

Sucedió a mediados de junio en el Stumble Inn Bar and Grill en Londonderry, New Hampshire

 

El hombre pidió panchos con chile, papas fritas y algunas bebidas. Cuando terminó la comida, llegó el momento de pagar, pero sucedió algo inesperado.

El ticket era de un poco más de 37 dólares y, en el espacio para detallar la propina, el cliente escribió 16.000. “Pensé que era un error de tipografía”, sostuvo el dueño del restaurante, Mike Zarella. Sin embargo, el comensal le aseguró al staff que no era ningún tipo de broma y que el monto era correcto.

El cliente solo había consumido 37,93 dólares, pero decidió dejar 16.000 de propina
El cliente solo había consumido 37,93 dólares, pero decidió dejar 16.000 de propinaFacebook Michael Zarella

 

El dinero se dividirá entre los ocho mozos y dos cocineros que estaban ese día en el local. Tras el generoso gesto, los empleados se acercaron al hombre para agradecerle. “Fue un año realmente difícil para todos nosotros. Que alguien hiciera algo así realmente restauró mi fe en la humanidad. Simplemente dijo que trabajamos muy duro, que quería hacer algo bueno y que quería que lo tuviéramos”, indicó McCudden.