Unas 70 personas integran el equipo de vacunación en la UPDS

La responsabilidad corresponde al centro de salud Hamacas. La adecuación del coliseo para recibir a la población permite una cómoda espera mientras avanza ágilmente la vacunación

La UPDS respalda con orden y agilidad la campaña de vacunación
La UPDS respalda con orden y agilidad la campaña de vacunación

Fuente: El Deber

Federico Fernández llegó a la Universidad Privada Domingo Savio (UPDS) apenas unos minutos después de las 7:00. Faltaba una hora para que comenzara la vacunación en uno de los cinco puntos de atención dispuestos para este domingo.

El frío y la lluvia no alentaban una espera agradable, pero la necesidad de vacunarse imperó. Para sorpresa de Federico y los cientos de personas que acudieron a la UPDS a tempranas horas, la universidad ya contaba con sus puertas abiertas para recibir a la población y cobijarla de la lluvia. Las filas recorrían las instalaciones mientras el reloj avanzaba y acercaba la hora de vacunarse.



Un equipo de 70 personas se encarga de la logística y vacunación de las personas que acuden a ese centro. El doctor Alan Garrido, director del Centro de Salud Hamacas es el responsable de que todo funcione adecuadamente. Junto a él, Paola Pericón, rectora regional de la UPDS en Santa Cruz, supervisan una adecuada atención desde que las personas ingresan al recinto hasta que se despiden una vez han recibido la dosis correspondiente.

Un acuerdo entre la Gobernación, el Centro de Salud Hamacas y la UPDS permite contar con este centro de atención masiva  que opera en el coliseo. «Es un espacio amplio y climatizado para recibir a grandes cantidades de personas. Además, lo acompañamos con música mientras se aguarda el turno», señala Pericón.

El día viernes, alcanzaron las 876 vacunaciones. Este domingo, Garrido aspira a superar las 1.000 atenciones por la gran afluencia de personas.

«La posibilidad de contar con 12 puntos para el registro nominal nos ofrece una agilidad en la atención y posterior vacunación», destaca Garrido.

La coordinación entre ambas instituciones ha permitido lograr una sistema dinámico que beneficia a los asistentes. Unos 20 sanitarios y 50 voluntarios de la propia universidad guían para lograr una rápida vacunación.

Fernández reconoce la calidad de la atención y retorna a su casa poco después de las 9:00. «Delante de mí había algo más de 100 personas cuando llegué, pero todo es muy fluido. En apenas una hora ya estoy listo para volver a casa», asegura.

Además de la UPDS, otros cuatro centros de vacunación atenderán este domingo hasta las 16:00. La Universidad Evangélica Boliviana, el Centro de Salud Los Tusequis, el Colegio Nacional Florida y la Caja Petrolera de Salud. Todos ellos centrarán la aplicación de la primera dosis. Mientras que la aplicación de la segunda dosis de las vacunas Pfizer se mantiene en la Fexpocruz.

Un equipo organizado

Estudiantes voluntarios reciben a la gente e informan sobre todo el proceso. Además, insisten permanentemente sobre la necesidad de mantener la debida distancia mientras se aguarda el turno.

Un coliseo repleto de sillas marca el orden de atención para que se cumpla con el registro nominal digitalizado que se ejecuta en 12 mesas. Como Garrido resaltaba, la cantidad de personas que avanza en el registro permite reducir los tiempos de espera.

De ahí, son derivados al punto de vacunación. Ahora es el turno del personal del Centro de Salud con seis auxiliares de enfermería que proceden a la aplicación de las dosis en un proceso que demora unos pocos minutos. Junto a los seis sanitarios, el centro de salud también realiza el control manual para contabilizar la colocación de las vacunas.

Uno de los tres médicos que acompaña todo el proceso recibe a los vacunados en el auditorio de la carrera de Medicina durante el periodo de observación. En caso de que alguien sufra una descompensación recibirá una inmediata atención, aclara Garrido.

Personal del Programa Ampliado de Inmunización (PAI) también permanece en el centro para acompañar el proceso y ayudar en el manejo de las vacunas.

Finalmente, son los estudiantes voluntarios de la UPDS quienes guían a las personas hasta la salida «y les agradecen por acudir a vacunarse», complementa Pericón. «Es bueno recordarles la importancia de la vacunación», concluye la autoridad universitaria.

El promedio de atención diaria supera las 700 personas por día. «Desde la llegada de nuevos lotes hemos incrementado la capacidad de atención. El viernes marcamos el récord y hoy esperamos superar los 1.000 vacunados», asegura el director del centro de salud Hamacas.

Pericón dedica unas palabras para los estudiantes que se han sumado a esta campaña de vacunación masiva y elogia su compromiso. No solo porque acuden a diario a la UPDS para respaldar la logística, sino porque, además, no han abandonado sus estudios y en las tardes continúan con su formación. «La universidad ha determinado otorgarles una beca para reconocer este servicio», cierra la rectora.

Fuente: El Deber