Volvieron las clases

– ¿Está con frío mi bebé?

– me dijo mi asiática al verme salir del agua fría, semejante a un dios.



Eso fue hoy temprano.

– Naaa, solo sienten frío los que se bañan con agua caliente, en el frío hay que bañarse con agua fría y chau frío -le dije.

Entonces ella me clavó su mirada-scanner, mientras yo secaba mi varonil anatomía silbando «Macho Man» de Village People.

– Chang Poo vuelve a clases hoy -dijo ella al rato, conectando la compu.

– No sabía que había ido a algún sitio -contesté hecho el bellaco, nivel Choquehuanca.

Claro, lo dije pensando en los genios del Ministerio de Educación, esos que decretan vacaciones de invierno cuando hace calor y vuelven a clases cuando hace frío.

Los cerebritos que señalan horario de invierno para entrar a clases, siendo que los pelaus y maestros están…

¡En casa!

¡Genios totales!

La cosa es que me vestí, mientras mi asiática despertaba a los otros nueve muchachos para el desayuno y puse las noticias

Ahí estaban los famosos interculturales, unos collas ociosos que no tienen el valor de avasallar en su tierra, porque allá, los collas trabajadores y realmente productivos les quitan las malas mañas a palos.

Por eso se vienen a  Santa Cruz, donde el camba cree que es «Ley del Cruceño la hospitalidad» y solo reniega, sin mover un dedo pa’ defender lo que es suyo por derecho e historia.

Ahí andaba yo renegando en lunes, cuando elay…

Me desayuno con la noticia de que Bolivia está obligada por Ley, a cumplir lo que dictamina la Corte IDH referente a la rererere elección de Evo.

Iba a decir algo, cuando mi asiática me dijo al oído en tono mimoso:

– «Los diez muchachos ya están en clases, ¿qué tal si nos vamos pal fondo a calentarnos?»

No puej, la seguí al ratingo ¿y pa qué?, me llevó  donde había una ollanga con api y tres docenas de fritos…