«Atención, cuiden a sus hijos»: El llamado de la Policía tras una megaoperación por violencia contra niños y adolescentes en Brasil

Según el Foro Foro Brasileño de Seguridad Pública (FBSP), 6.122 niños y adolescentes murieron en Brasil de forma violenta e intencionada en 2020.

Marta Miera

"Atención, cuiden a sus hijos": El llamado de la Policía tras una megaoperación por violencia contra niños y adolescentes en Brasil

Fuente: Actualidad RT

 

El asesinato de Henry Borel, de cuatro años, que ocurrió en su casa a manos de la pareja de su madre, un político de Río de Janeiro, conmocionó hace unos meses a la sociedad y desencadenó una operación policial que ha evidenciado un dramático aumento de la violencia contra niños y adolescentes durante la pandemia.



La madrugada del 8 de marzo, el niño fue trasladado ya sin vida por su progenitora, Monique Medeiros da Costa e Silva, de 32 años, y su novio Jairo dos Santos Souza, de 44, hasta un hospital carioca.

En un primer momento, la pareja dijo que el menor había sufrido un accidente en el domicilio y que lo encontraron inconsciente y sin respirar. La versión perdió credibilidad en cuanto la autopsia fue realizada.

Henry sufrió 23 lesiones y las causas de su muerte fueron una «hemorragia interna» y «laceración hepática», producidas por una «acción contundente».

La Policía informó poco después de que el pequeño llevaba semanas siendo torturado por Jairo dos Santos Souza ante la inacción de la madre. Actualmente, la pareja está en prisión preventiva.

El hecho de que el padrastro fuese concejal y que la madre, directora de una escuela en Río de Janeiro, estuviese al tanto de los maltratos y mintiese junto a él ante la Policía hizo que el caso adquiriese especial importancia mediática.

Megaoperación

Incluso llevó al Ministerio de Justicia y Seguridad Pública (MJSP) a poner en marcha a principios de junio la operación a escala nacional, bautizada como ‘Acalento’, de combate a los crímenes violentos –malos tratos, tortura o explotación sexual– contra niños y adolescentes.

Los datos publicados por el Foro Foro Brasileño de Seguridad Pública (FBSP) son sobrecogedores: 6.122 niños y adolescentes murieron en Brasil de forma violenta e intencionada en 2020, un aumento del 3,6 % en relación al año anterior, cuando se registraron 5.912 casos.

Entre ellos, 267 tenían menos de 12 años y 5.855 entre 12 y 19 años. «Desde hace más de dos años mueren, por tanto, 17 niños y adolescentes diariamente en Brasil», indica el FBSP.

Con el despliegue de más de 9.000 agentes, desde junio, en la Operación ‘Acalento’ se han detenido a más de 1.400 personas. Las autoridades también atendieron a 18.542 personas y cerca de 1.700 cuentan con protección especial.

Y solo en los cuatro primeros meses del año, el Ministerio de la Mujer, Familia y Derechos Humanos recibió 32.000 denuncias de violencia contra niños y adolescentes.

La mayoría de estas agresiones, según el secretario de Operaciones Integrada del Ministerio de Justicia, Alfredo Carrijo, ocurren dentro del ambiente familiar (padres, vecinos, conocidos). Carrijo hizo un llamamiento a los profesionales de las escuelas para que comuniquen cualquier tipo de señal de alarma.

«Un factor que agravó mucho esta situación fue la pandemia. La suspensión de las aulas aumentó la violencia hacia los niños que ya la sufrían dentro del ambiente familiar», explicó.

Entre los crímenes que más habituales figura el de «violación de personas en situación de vulnerabilidad».

Fernando Sousa, coordinador de Planificación de Operaciones, recordó que «la violación a personas vulnerable no es solo la conjunción carnal», sino «cualquier acto libidinoso contra niños menores de 14 años».

«Pedimos a los padres que presten atención y cuiden a sus hijos. Que verifiquen dónde están y con quién están hablando. Muchos de los casos que encontramos son personas que no forman parte de la familia, pero que viven y conviven en un mismo espacio», reiteró la comisaria, Fernanda Antonucci.