Champú de cebolla, romero y sábila, elaborado con la receta de la abuela

Una receta familiar es la base de un exitoso emprendimiento que ofrece productos cosmetológicos naturales, como champú, cremas y jabones elaborados artesanalmente y que tienen propiedades extraordinarias.

 

Belleza Artesana es un emprendimiento chuquisaqueño que fue seleccionado entre los clasificados en el Concurso Emprende Ideas en Pandemia organizado por la Fundación Samuel Doria Medina Arana.



La pandemia provocó el colapso de muchos sectores, que cerraron sus puertas y despidieron a sus trabajadores. Uno de los afectados fue Ignacio Bazoberry Paz, quien trabajaba en restaurante.

Al verse sin ingresos y apremiado por cumplir la mensualidad correspondiente para sus dos pequeñas, Ignacio decidió incursionar en el mundo de la cosmetología, echando mano a las recetas de su abuelita.

Recordó que ella elaboraba un champú a base de cebolla para su propio uso; la abuelita falleció varios años atrás, pero Ignacio logró reconstruir la receta familiar en base a sus propios recuerdos e indagando con sus familiares.

Su primer paso fue elaborar un champú a base de cebolla, romero y sábila que previene la caída del cabello, favorece su crecimiento y lo fortalece. Este producto no tiene olor y es el más cotizado de Belleza Artesana.

El champú de cerveza es otra opción. Hidrata y fortalece el cabello dañado y es ideal para impulsar el crecimiento del cabello. También resulta una excelente alternativa para los varones que desean fortificar su barba. El jabón de arroz, avena y miel es otro éxito de Belleza Artesana, pues aclara y nutre la piel y elimina manchas producidas por el sol.

Estos productos se comercializan a través de las redes sociales en Sucre y Santa Cruz.

De acuerdo con Sergio, inicialmente su emprendimiento tuvo un rápido ascenso, pero después se estancó. Entonces decidió ampliar su oferta e incursionó en la elaboración de cremas naturales.

Después de probar entre familiares y amigos, sacó al mercado una crema exfoliante de arroz para el rostro y los brazos; también una crema de papa y pepino para atenuar las ojeras y prevenir las arrugas.

Ignacio está constantemente investigando cómo mejorar su negocio. Al principio fue su papá el que más creyó en él, pero ahora recibe el apoyo de toda su familia. Su madre le envió el formulario de inscripción para el Concurso Emprende Ideas en Pandemia de la Fundación Doria Medina.

Actualmente no cuenta con los equipos propios para la fabricación de sus productos; los elabora en la cocina de un amigo o de su tía. Por eso, si es que gana el concurso, tiene el objetivo de comprar una cocina y todo el equipamiento necesario para optimar su producción.

Puedes conocer más sobre los productos de “Belleza Artesana” en su página de Facebook