Oruro: Estudiantes se turnan para pasar clases en un cuarto

Fuente: La Patria

La Unidad Educativa “Genoveva Rios”, ubicada en la zona Este de la ciudad, volvió a las clases semipresenciales en un ambiente que alquila la junta vecinal, el nivel inicial y primario deben turnarse para utilizar el único aula con el que actualmente tienen. Los padres de familia pagan a una maestra que trabaja “ad honorem”, por la falta de un ítem.



“No tenemos ambientes para que nuestros hijos pasen clases, estamos pasando en una casa en alquiler de uno de los vecinos, como junta vecinal pagan el alquiler y los padres de familia estábamos pagando a las profesoras que estaban ad honorem, son tres maestras y recientemente llegaron dos ítems”, explicó la una de las madres de familia de la escuela, Mayda Mamani.

Cuarto

Es un cuarto que mide aproximadamente tres metros por dos, donde apenas caben diez pupitres, y en frente hay una pizarra acrílica que de manera improvisada sirve para guiar el avance curricular de los educandos.

“Soy nueva en esta unidad educativa, esta es la tercera clase que paso, a lo que voy observando hay bastantes necesidades comenzando por los ambientes, y en lo que refiere al mobiliario lo poco que hay lo compartimos con todos los cursos, está funcionando una sola aula por eso tenemos que hacer turnos para ingresar”, señaló la maestra de inicial, María Torrez Rojas.

Seguridad

Este ambiente está ubicado en una avenida donde constantemente transitan los vehículos, es por ello que los padres de familia se dieron modos y armaron una baranda de madera para dar mayor seguridad a los niños a la hora del ingreso y la salida, hasta el nombre de la unidad educativa fue escrita con pintura en aerosol.

“Nosotros ya estamos manteniendo cuatro años esta escuelita, pagamos 200 bolivianos de alquiler, las autoridades se han descuidado, necesitamos ambientes para que trabajen los niños, no tenemos ni internet, peor aún saneamiento básico”, indicó el vicepresidente de la junta vecinal Villa Primavera, Juan Villca Condori.

Este establecimiento tiene casi un centenar de estudiantes, debido a las falencias de internet y la imposibilidad de adquirir equipos tecnológicos en los hogares, los padres de familia pidieron volver a las aulas para que los niños no se perjudiquen en su educación.