Denuncian que niños araonas no acceden a vacunas básicas

Los miembros de la nación araona, reconocida así por la Constitución Política del Estado, hacen viajes por río de hasta cinco y seis días en busca de médico.

 



Fuente: paginasiete.bo

Jorge H. Quispe C . / La Paz

Mientras en poblaciones urbanas se hacen campañas para que la gente se vacune contra la covid, unos 30 niños del pueblo araona, en el norte de La Paz y el límite con Pando, no acceden a vacunas básicas. Las familias deben hacer viajes de hasta cinco días por río hasta territorio pandino en busca de una vacuna para un recién nacido,  denunció Pale Whasima, capitán grande de esa nación indígena.

En Bolivia se implementan desde 1979, de forma universal y gratuita, las vacunas BGV contra la difteria, tos ferina, tétanos y sarampión a todos los menores de cinco años, pero eso no sucede en la TCO araona (Tierras Comunitarias de Origen), donde viven unas 100 familias.

Una de  las familias araonas, allí  no hay centros de salud.

“Estamos abandonados en salud, porque debemos viajar por río de cinco a seis días a Pando para conseguir un médico, porque aquí no llegan las brigadas”, cuenta Washima que, en los últimos días, tuvo que trasladarse junto a su madre enferma hasta Riberalta, Beni.

Washima confirma que al menos unos 30 niños de ese pueblo nunca recibieron las vacunas. “Ninguno de nosotros  ha recibido vacunas cuando éramos niños y ahora más o menos unos 30 menores tampoco han recibido. Nuestros niños se enferman con diarrea luego tienen vómitos y se mueren, no podemos hacer más, así nomás los perdemos”, relata. Los habitantes acuden a la medicina natural para intentar curar las enfermedades.

La balsa  con la que deben viajar cinco días hasta Pando.

Abandonados

Pocos son los afortunados que recibieron vacunas. Claribel Ramírez vive en la comunidad Barranco, del territorio araona. Tiene siete hijos de los cuales sólo uno cuenta con las vacunas; accedió a ellas como consecuencia de una enfermedad que fue tratada en Riberalta, lugar al que deben viajar para recibir atención médica. Los otros seis menores no cuentan con ninguna vacuna.

“Sí, él tiene vacunas. Tiene siete vacunas  porque casi se muere, se enfermó y casi no pudo (sobrevivir), lo llevé a Riberalta, al (hospital) Materno. Ahí me atendieron, sólo cuerito nomás   ya estaba (desnutrido)”, explica Ramírez. En esas zonas del país, al igual que en el río Maniqui, en Beni, donde viven poblaciones chimanes, los niños adquieren infecciones respiratorias agudas por el consumo de agua no potabilizada y se enferman.

“Me dijeron que mi niño estaba desnutrido por falta de  alimentación Ese tiempo (de la cuarentena por la pandemia de la covid) no teníamos víveres porque no llegaban los comerciantes. A veces, cuando no llegan los comerciantes (a esas zonas), no tenemos nada de víveres”, relata Ramírez, según un informe del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (Cejis).

Educación y comunicación

Los otros tres grandes problemas que sufren los araonas son  la educación, la falta de empleo y la falta de conectividad en telecomunicaciones.

“Recién llegaron dos maestros, pero necesitamos otros dos más. Después sólo dependemos de la cosecha de la castaña, que es una vez al año, y requerimos proyectos de desarrollo para la población. Además aquí no llega la señal de Entel (Empresa Nacional de Telecomunicaciones)”, reclama Washima. Cuando el capitán grande habló con Página Siete se hallaba en Riberalta hasta donde viajó por ayuda médica para su madre

En el caso de la comunicación, el único lazo de tecnología que cuentan en el lugar es una radio de la comunidad, que les permite comunicarse con mucha dificultad con los centros urbanos. Allí no hay electricidad y la poca energía es generada por motores que funcionan con combustible, otro bien muy preciado.

Ixiamas, donde se halla este pueblo araona, se encuentra a más de 15 horas de viaje desde la ciudad de La Paz y desde ahí espera otro viaje por río de cinco a seis días.

La nación araona

En el pasado, los araonas eran uno de los pueblos más numerosos en el norte de Bolivia, entre La Paz y Pando. La nueva Constitución Política del Estado los reconoció como nación;  pero ellos, según denuncian, nunca llegaron a tener una representación real ante el Gobierno. “Estuve hace dos semanas en Ixiamas, porque somos paceños, y en esa reunión escuchaban más a los campesinos de alrededores que a nosotros”, relató Washima.

El territorio indígena araona se encuentra en el municipio de Ixiamas, provincia Abel Iturralde, en el departamento de La Paz, a las riberas de los ríos Manupare y Manurimi. El pueblo está  organizado en cinco comunidades: Puerto Araona, Barranco, Barrero, Palmasola y La Chacra, cada una compuesta por hasta 10 familias. En ninguna de las comunidades se tiene un centro de salud o posta sanitaria a la cual puedan acudir en caso de enfermarse. Según el censo de 2012, esa nación tenía 452 integrantes, el capitán grande Washima dice que son 100 familias en la actualidad.

Incomunicados

Para acceder a cualquier servicio de salud, los habitantes se dirigen al municipio de El Sena, en Pando, al cual pueden llegar navegando por hasta cinco días por el río Manupare.

En otras  ocasiones llegan a Riberalta,  Beni, con la ayuda de los aerotaxis o avionetas que llegan a la improvisada pista de aterrizaje que se tiene en Puerto Araona; este medio de transporte los recoge sólo cuando se dispone de un espacio que no esté ocupado por quienes contrataron el servicio. Si esto no ocurre, es imposible su salida.

“No tenemos ni un médico, ni una posta. Otras comunidades más pequeñas ya tienen, pero nosotros nos preguntamos qué pasa con nosotros”, protesta el capitán grande Washima.

La situación es similar en otras comunidades. El indígena Gibi Matahua, de 60 años, vive junto a su esposa y sus siete hijas e hijos en Barrero. Recuerda que desde hace más de 15 años no llega un médico al territorio, y los últimos que arribaron fueron aquellos traídos por misiones evangélicas que luego se fueron.

“Estamos abandonados en salud, porque debemos viajar por río de cinco a seis días a Pando para conseguir un médico”.

Pale Washima, capitán araona

100 familias forman parte del pueblo araona en Ixiamas,  norte del departamento de La Paz.

Fuente: paginasiete.bo