Escarbando en el fraude

Los tercos y caraduras del MAS siguen insistiendo que hubo golpe y quieren realizar una revisión unilateral de todas las actas de las elecciones generales de 2019 en la que la OEA detectó múltiples delitos electorales y la que Evo Morales reconoció que metió la cuchara, pidió ir a segunda vuelta, después repetir elecciones sin él y luego al verse descubierto no tuvo otra camino que  huir del país.

Queda claro que el ministro Iván Lima, el procurador, el canciller Mayta y otros lame botas, quieren lavarle la cara al jefe fraudulento, no importa que ellos desordenen el poco prestigio que les queda, lo importante es salvar a Evo y cuidar la pega.



Los masistas quieren desconocer, una vez más, el voto del pueblo como lo hicieron el referéndum del 21 de febrero cuando el votante cansado de tanto mentiroso y ladrón en el gobierno cocalero, les dijo gracias, pero no más. Desean militantemente que no haya plazos ante el TSE para presentar cuantas excusas o argucias puedan interponer para reescribir el relato que hubo golpe y que Morales es el inocente y casto político que el país merece eternamente. Morales incurrió en un concurso de delitos y hoy sigue disfrutando de los miles del poder a expensas del bolsillo del pueblo.

Y a todo esto, ¿dónde está Arce Catacora? No se da cuenta que Evo Morales le está causando un grave daño a su gestión, a su credibilidad tan venida a menos y al propio país.

El licenciado de las canastas, debería estar haciendo gestión en serio y no esperando la ocasión de  discursear en contra de su trofeo político. Jeanine Añez tuvo varios errores y delitos que deben ser juzgados, pero la actual gestión debe trabajar y dejar de buscar excusas en el Gobierno de transición. Mientras el masismo siga debatiendo sobre el sexo de las piedras, la dirección que giran las manecillas, la conversión a lobos o los negocios que harán con la militancia, el país está sin rumbo y con un 2022 lleno de interrogantes y temores.

Escrito por el periodista Richard Arispe Carrasco

Fuente: Richard Arispe