GIEI: Los actos de violencia fueron precedidos por discursos antagónicos de líderes reconocidos

«No se puede concebir un proceso de recomposición del tejido social sin abandonar la idea de que las víctimas son las de nuestra identidad política mientras que las identificadas con el adversario lo son menos o no requieren atención» , dice parte del informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) sobre los sucesos de 2019 en Bolivia.

 

GIEI: Los actos de violencia fueron precedidos por discursos antagónicos de líderes reconocidos

Fuente: Brújula Digital 



Los actos de violencia y vulneración de derechos humanos durante la crisis política de 2019 en Bolivia «no ocurrieron de modo inesperado» sino fueron «precedidos de discursos antagónicos» de líderes políticos. Esa es una de las conclusiones del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI-Bolivia).

«Las manifestaciones de protesta y las acciones directas de bloqueos en los caminos y las ciudades de Bolivia, que escalaron y estallaron en enfrentamientos y agresiones violentas, no ocurrieron de modo inesperado. Fueron precedidas por discursos antagónicos de líderes reconocidos y por decisiones políticas y acciones que pusieron en tensión las reglas de funcionamiento de los mecanismos participativos de la democracia y las instituciones que deben vigilar su cumplimiento. Estos comportamientos menoscabaron la credibilidad en las instituciones y desconocieron acuerdos esenciales para el ejercicio de la democracia» señala la tercera conclusión del informe entregado hoy.

El grupo hace énfasis en que es esencial que quienes resultaron víctimas obtengan justicia. «Es preciso reconocer que hay personas afectadas en ambos lados del espectro político y que la situación de cada una de ellas demanda de todos y todas el reconocimiento de su calidad de víctimas», señala.

«No se puede concebir un proceso de recomposición del tejido social sin abandonar la idea de que las víctimas son las de nuestra identidad política mientras que las identificadas con el adversario lo son menos o no requieren atención», refuerza el informe.

Entre las conclusiones también se identifica que en el marco de la polarización social y política que se profundizaba «se apeló a la identidad étnica como criterio que señalaba la pertenencia o no a la sociedad boliviana».

«Las adhesiones políticas fueron peligrosamente radicalizadas y en momentos trascendentales de la vida de Bolivia, pretendieron ser usadas como factor de exclusión de los espacios institucionales. La violencia racistas perpretada contra los pueblos indígenas, incluyendo a las mujeres indígenas que fueron especialmente atacadas en esta época, debe ser reconocida y los responsables, sancionados» señala.

Entre las recomendaciones del GIEI-Bolivia se pide a los líderes políticos y sociales «se abstengan de utilizar la problemática del racismo para generar discursos de odio, estigmatización o violencia».

BD/JCV