Gobernación beniana reporta deuda por contrapartes y justifica compras de plantas de oxígeno

El gobernador del Beni, Alejandro Unzueta, informó que se tiene una deuda superior a los 1.400 millones de bolivianos por la construcción de carreteras y puentes, trabajos en los que la administración departamental tiene contrapartes, además de justificar las compras de plantas de oxígeno.

Fuente; https://lapalabradelbeni.com.bo



Explicó que se trata de la construcción del Puente Beni II y sus accesos, carreteras Yucumo-San Borja, San Borja-San Ignacio de Moxos, Rurrenabaque-Riberalta, San Ignacio de Moxos-Puerto Ganadero.

Hizo notar que el año 2020 no se pagó ninguna contraparte, tal vez por la excusa de la pandemia de COVID-19, pero desde que asumió funciones se hicieron los tramites para cumplir los fedeicomisos ante el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).

“La ABC nos conmina que tomemos las previsiones para el Plan Operativo Anual 2022 para cumplir nuestra responsabilidad concurrente, nos enviaron los montos por los tramos y la Gobernación debe pagar más de 1.400 millones de bolivianos en 2022”, explicó.

Sin embargo, el próximo año la Gobernación sólo tendrá disponible 198 millones de bolivianos para encarar proyectos.

Además, se tiene una deuda de 487 millones de bolivianos a proveedores, con lo que suma casi 2.000 millones la deuda en 2022.

“Pongámonos las manos en el corazón, yo no tengo la formula mágica para corregir todos los desastres que dejaron nuestros anteriores gobernantes”, sostuvo.

Asimismo, demostró con documentos que los procesos para las compras de plantas de oxígeno para Trinidad y Riberalta, se enmarcaron dentro de las normas y procedimientos.

Recordó que tras su posesión el 3 de mayo la región enfrentaba elevados índices de casos de coronavirus, lo que obligó a tomar decisiones para salvar vidas, porque su firma recién fue habilitada el 26 de mayo.

“En menos de 72 horas había una planta de oxigeno en Trinidad, sin ningún peso, porque la Asamblea Legislativa que tanto nos ataca no nos acreditó hasta el 26 de mayo, para tener firma y tener recursos para manejar la pandemia”, aseguró.

Con relación a la segunda planta, el alcalde de Riberalta, Ciriaco Rodríguez, le pidió adquirir una en concurrencia para enfrentar la ola de coronavirus.

La planta para Trinidad demandó una inversión de 3,5 millones de bolivianos y está en el hospital “Presidente Germán Busch”.

Asimismo, la planta para Riberalta tiene un costo de 5 millones de bolivianos, pero otras de las mismas características fueron vendidas a un precio mayor en otras ciudades del país.

“Le  pedimos a la empresa que nos baje el precio al máximo porque en otras otros departamentos y entidades privadas se vendió a 5,8 millones de bolivianos, a 6,2 millones”, dijo.

Mostró informes con relación a las características ventajosas de esa planta, desvirtuando denuncias infundadas de algunos concejales y asambleístas departamentales.