Indígenas de tierras altas y bajas de Bolivia se unen para consolidar la defensa de sus territorios y áreas protegidas

Se trató del “III Congreso de integración en defensa de la vida y el territorio”, donde se analizó la “situación crítica de los derechos como naciones y pueblos indígena originario campesinos, así como de las áreas protegidas de Bolivia” y tuvo la participación de más de 200 personas de 22 pueblos indígenas.

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El congreso se desarrolló en Oruro. Foto. Contiocap
Fuente: ANF
Fueron más de 200 indígenas de tierras altas y bajas de Bolivia que se reunieron recientemente en la población de Peñas en el departamento de Oruro para consolidar una unidad y estrategia en defensa de sus territorios y las áreas protegidas del país.
Se encontraron, y lado a lado dirigentes indígenas de ocho departamentos socializaron sus experiencias sobre la problemática por la que atraviesan y enfrentan sus pueblos.
Se trató del “III Congreso de integración en defensa de la vida y el territorio”, donde se analizó la “situación crítica de los derechos como naciones y pueblos indígena originario campesinos, así como de las áreas protegidas de Bolivia”, detalló la Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios Indígenas Originarios Campesinos y Áreas Protegidas de Bolivia (Contiocap).
“Fuimos 287 personas defensoras y defensores de territorios y áreas  protegidas que nos reunimos para intercambiar nuestras experiencias, vivencias y planteamientos, para hacerle frente a esta amenazas por la deforestación y el extractivismo, y así buscar estrategias conjuntas ante este desequilibrio”, dijo a ANF la líder indígena y representante de Contiocap, Ruth Alipaz.
Fueron tres jornadas de socialización, análisis y debate de los impactos que en la actualidad reciben los territorios indígenas y áreas protegidas de tierras altas y bajas de Bolivia.
Llegaron representantes varones y mujeres  de regiones de La Paz, Oruro, Potosí, Beni, Pando, Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija.
Proyectos y actividades extractivistas como la minería, hidrocarburos, hidroeléctricas, monocultivos y avasallamientos, son las actuales problemáticas que estos pueblos enfrentan y que llevaron a definir una estrategia conjunta de demanda y defensa.
“Todo esto ya tiene daños irreversibles sobre los territorios, porque hay regiones que están quedando sin agua y es sumamente preocupante esto, por esto es que es urgente encaminar esta defensa conjunta”, agregó Alipaz.
También se analizó la importancia de la libre determinación, la autonomía, el autogobierno, la justicia indígena y la representación política y social de los indígenas.
Tras este trabajo de análisis, se consolidó un pronunciamiento que se enfoca en la unidad de los pueblos indígenas de tierras bajas y altas del país para denunciar en principios la vulneración que sufren a sus derechos, los daños a las áreas protegidas y “la destrucción del patrimonio natural y cultural del pueblos bolivianos”.
Rechazan todos los planes que avalan la deforestación y quemas permanentes en sus territorios. Además, demanda mayor acceso a la información respecto a los planes desde el Estado.
Y a la vez, este congreso definió “hacer un llamado a la sociedad civil a empezar un debate público, serio y profundo para encontrar alternativas económicas viables que se constituyan en la alternativa al modelo extractivista imperante en nuestro país”.