Santa Cruz está atrapada por un sistema de transporte público que no quiere cambiar

 

 



Fuente: Unitel

Ha pasado casi dos años desde que se inició la construcción del sistema de Buses de Transporte Rápido (BTR). En este periodo se invirtieron 143 millones de bolivianos para sustituir el asfalto y el sistema de semáforos, se achicaron rotondas, se cambiaron aceras y se construyeron paradas de buses pero hasta ahora no se utilizan y más bien se deterioran.

Santa Cruz ha tratado de solucionar sus problemas de transporte público, pero en los últimos 25 años se hizo cada vez más dependiente de un sistema basado en micros de 24 asientos y 35 pasajeros.

Los dueños de estos vehículos compiten entre ellos por pasajeros, pues así está diseñado el sistema de transporte en Santa Cruz para obtener más ingresos.

El 2017 la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (Jica) propuso un cambio para mejorar el sistema de transporte en Santa Cruz; sin embargo, antes de implementarlo el municipio se olvidó de convencer a los transportistas de querer cambiar.