Argentina investigará los crímenes cometidos contra los rohinyá en Birmania

La justicia argentina aceptó abrir una investigación sobre las denuncias contra militares birmanos por crímenes de guerra contra la minoría musulmana rohinyá, bajo el principio de justicia universal. El abogado de la acusación desgrana los detalles de la causa recién abierta.

Lucía Valentín

Unos 750.000 rohinyás huyeron del estado birmano de Rakáin (oeste) en agosto de 2017, tras una operación de represión del ejército en ese país de mayoría budista. AFP/File




Argentina «se encuentra habilitada para proseguir con la pesquisa, aunque los hechos acaecieran en Myanmar en virtud de la recepción del principio de jurisdicción universal que ha sido consagrado constitucionalmente», sostuvo la resolución de la Sala 1 de la Cámara Criminal y Correccional Federal de Argentina. La decisión de la Cámara revoca un fallo de primera instancia de la jueza argentina María Servini de Cubría que había desestimado la petición de abrir una investigación.

La causa había sido recibida a finales de 2019 por los tribunales argentinos tras una presentación de Maung Tun Khin, presidente de la Burmese Rohingya Organisation UK (BROUK) con sede en Reino Unido. El abogado de la acusación es Tomás Ojea Quintana, quien fuera Relator Especial de las Naciones Unidas sobre Birmania. En esa época tuvo contacto directo con los rohinyás, de ahí que aceptara representar esta causa en su país, gracias en particular “al principio de jurisdicción universal. Este es el principio que justifica el caso en Argentina. La Argentina, especialmente por su propio proceso de recuperación de la justicia y la memoria, después de la dictadura militar que sufrió, estaba muy experimentada en este tipo de juicios y entonces había condiciones legales para presentar una denuncia” apunta Ojea.

Ahora los tribunales argentinos deberán dirigir una investigación sobre el trato dado a la minoría musulmana birmana rohinyá. La causa apunta a los militares, y en particular al actual jefe de la junta que dirige la dictadura en Birmania, Min Aung Hlaing, como principales responsables de “los crímenes de genocidio y crímenes de lesa humanidad, que traducidos a la legislación interna de la argentina son los delitos de violación más violaciones grupales, asesinatos, tortura y desaparición forzada cuya penalidad en argentina es la pena máxima de prisión perpetua”, señala el abogado especializado en derechos humanos. “Min Aung Hlaing fue quien lideró la operación de limpieza en la provincia de Rakáin [de donde son originarios los rohinyás]”.

Los querellantes han presentado el testimonio de seis mujeres rohinyás de Birmania, refugiadas en Bangladés. Una de las denunciantes declaró que todas «habían sido agredidas sexualmente y que gran parte de sus familiares habían fallecido como consecuencia de la represión sufrida» el 27 de agosto de 2017, recordó el tribunal.

“Estas mujeres vivían en la aldea conocida como Tula Toli. Todas fueron víctimas de violaciones grupales”, apunta Tomás Ojea. “En muchos casos sus esposos fueron asesinados. Esa es una de las situaciones que rápidamente vamos a acreditar”.

Unos 750.000 rohinyás huyeron del estado birmano de Rakáin (oeste) en agosto de 2017, tras una operación de represión del ejército en ese país de mayoría budista.

La Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional también investigan a los dirigentes birmanos por violaciones a los derechos humanos de los rohinyás.

Con AFP.

Fuente Radio Francia Internacional