Cinco funciones del nuevo Windows 11 a las que saco mucho partido y que antes no existían

Han transcurrido exactamente 40 días desde que Microsoft lanzó Windows 11 al mercado, y desde entonces la vengo usando diariamente como sistema operativo principal (pese a que mi sistema no es compatible, sobre el papel, con dicho sistema operativo).



Así que he decidido abordar algunas de las nuevas funcionalidades que ofrece y que estaban ausentes en Windows 10, porque me he encontrado con que me ayudan a ser más productivo a la hora de trabajar con el PC.


Escritorios virtuales

Escritorios Virtuales

Con el lanzamiento de Windows 10, Microsoft implementaba al fin en su sistema operativo una función que los familiarizados con Linux llevábamos tiempo esperando: los escritorios virtuales.

Sin embargo, apenas hice uso de la misma hasta la llegada de Windows 11, porque sólo con esta última versión de Windows ha sido posible contar con dos elementos como son la posibilidad de establecer fondos de pantalla diferenciados, y de mover ventanas entre los diferentes escritorios.

Estos cambios han supuesto un cambio cualitativo en la utilidad de los escritorios virtuales, hasta el punto de que los considero, a efectos de este artículo, como una funcionalidad antes inexistente

…porque, ¿qué clase de relevancia sobre nuestro flujo de trabajo podía tener un escritorio virtual al que no podíamos llevar aplicaciones ya abiertas para reorganizarlas? ¿O cuándo no podíamos distinguir al primer golpe de vista qué escritorio teníamos abierto gracias al fondo de escritorio?

Pues todo eso es lo que ofrecen ahora los escritorios virtuales y por eso no puedo vivir sin ellos en Windows 11.

Snap Layouts

Snap

Windows 11 no sólo nos facilita la tarea de manejar varios escritorios, sino también la de distribuir las ventanas de la manera más eficiente dentro de cada uno de ellos, optimizando la visualización simultánea de varias aplicaciones.

Esta nueva función, denominada Snap Layouts, es la evolución del viejo Windows Snap, y también supone un acercamiento a la utilizada de las FancyZones de PowerToys. Sin embargo, es más accesible que el primero (no se basa únicamente en atajos de teclado) y más sencilla que las segundas.

Precisamente por mi trabajo como redactor, resulta invaluable poder contar —a un movimiento de cursor de distancia, pues basta con situarlo sobre el botón ‘maximizar’— con una serie de plantillas predefinidas para regular qué espacio ocupa cada aplicación en la pantalla, sin necesidad de andar desmaximizando y redimensionando ‘a mano’ cada ventana.

Sesiones de concentración

Concentracion
Aspecto de la nueva función la primera vez que abrí la aplicación Reloj de Windows 11.

 

Si el ‘Asistente de concentración’ de Windows 10 —y que se mantiene en el 11—** ya resulta(ba) útil** para evitar que el exceso de notificaciones nos desenfoquen y nos hagan recaer en la procrastinación, las nuevas ‘Sesiones de Concentración’ constituyen una ayuda magnífica a la productividad.

Así, esta nueva función incluida en la aplicación Reloj de Windows 11 nos ofrece su propia versión de la técnica Pomodoro, dándonos acceso a un pequeño reloj que nos ayuda a dividir —alarma mediante— nuestras sesiones de trabajo en plazos regulables de concentración (30 minutos, por defecto) y de descanso (5 minutos, también por defecto).

Además, nos permite un rápido acceso a nuestra lista de Tareas pendientes (sincronizada con la aplicación Microsoft To Do), a la visualización del progreso diario en el cumplimiento de las mismas… e incluso la posibilidad de reproducir playlists de Spotify sin tener que estar abriendo su aplicación, muy útil si eres de esa gente incapaz de concentrarse en medio del absoluto silencio.

Microsoft Speech Services

Nunca he sido muy amigo de los asistentes de voz ni de la escritura al dictado, ni siquiera en el smartphone. No hay ninguna razón relevante para ello, sencillamente suelo preferir teclear… aunque en el caso de Windows también ayuda que mis primeras experiencias con Cortana, hace ya años, no hicieran gala de gran precisión.

Pero, desde hace un par de semanas, me dio por probar la nueva función de escritura por voz de Windows 11 (accesible usando el atajo de teclado 🪟+H) y me ha sorprendido no sólo la apreciable mejora de su algoritmo de transcripción, sino también la precisión de su opción de puntuación automática.

De modo que, cada vez más, se trata de una herramienta que uso diariamente. Quién me lo iba a decir a mí.

Controlar volumen con el scroll del ratón

Voy a hacer un poco de trampa con esta función, porque la realidad es que aún no la uso… aunque espero poder usarla a todas horas en poco tiempo.

Implementada por Microsoft en una sus últimas actualizaciones para miembros del programa Insider (en la build 22478.1012, concretamente), permite ahora subir y bajar el volumen del sistema con sólo situar el puntero del mouse sobre el icono de volumen de la barra de herramientas y mover la rueda del ratón.

Una vez que esta actualización llegue a la versión estable de Windows 11, nos podremos olvidar de estar teniendo que hacer clic en el mencionado icono. Un pequeño cambio, sutil incluso, pero que nos ahorra unos segundos preciosos cuando estamos trabajando con algo urgente en nuestro PC.

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