Confianza ante el federalismo: El MAS no pierde elecciones presidenciales desde 2005 frente a «oposición débil»

El presidente Luis Arce manifestó que inclusive con federalismo el partido en función de gobierno continuará triunfando en los comicios generales.

Juan Pérez Munguía



Fuente: paginasiete.bo

Luego de que el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, lanzó su propuesta de federalismo, el presidente Luis Arce afirmó que el Movimiento Al Socialismo (MAS) continuará sumando victorias en las elecciones presidenciales. Desde 2005, el oficialismo no ha perdido en ese tipo de comicios.

“El pueblo ganó las elecciones el 2006 en el Estado Republicano; ganamos las elecciones con el Estado Plurinacional, ganamos con autonomías y ganaremos las elecciones con federalismo”, dijo Arce el martes.

En diciembre de 2005 el MAS logró su primer triunfo en una elección presidencia, con el 53,72% de votos. A partir de esa fecha el partido azul ganó cuatro comicios generales más ante una “oposición dividida y débil”, tanto en preferencia como en estructura partidaria a nivel nacional.

El analista político Paul Coca indicó que las victorias oficialistas se deben a varios aspectos, entre ellos, que el MAS es el único partido con estructura nacional, que hace campaña de manera continua y no solo en año de elecciones.

Asimismo, observa que el partido que dirige Evo Morales tiene renovación en sus listas de candidatos a legisladores, incluye a una diversidad de sectores y tiene un buen control electoral.

A esto se suma -apunta Coca- que la división de la oposición es otro factor que beneficia al oficialismo.

“El MAS hace campaña, formación de cuadros, reunión de dirigentes, capacitación y captación de nuevos militantes en los años no electorales. El MAS es un partido que se beneficia de la dispersión de la oposición, el MAS es solo un bloque y sus rivales se dividen el electorado”, enfatizó.

Coca puntualizó que cuando se activan las campañas electorales, los opositores se atacan entre sí y dejan que el partido oficialista pueda hacer proselitismo de manera muy tranquila. Ello además demuestra la debilidad de sus contrarios, que solo se disputan lo que consideran su caudal de votación y «no buscan restarle al masismo».

Elecciones del 2009

Tras el revocatorio de mandato y la aprobación de la nueva Constitución Política del Estado (CPE), los oficialistas promovieron el adelanto de los comicios generales para 2009.

La estrategia fue consolidada y Evo Morales obtuvo una victoria con el 62% de los votos frente a una oposición nuevamente fragmentada y más debilitada luego de dos procesos electorales anteriores. Estos resultados le dieron al MAS los dos tercios en la Asamblea Legislativa.

Elecciones del 2014

El 2014 otra vez la oposición va a la contienda electoral con un amplio abanico de candidatos. Entre tanto, el MAS concentra en una sola postulación la preferencia de las clases populares y unifica a la “izquierda”.  Esto le da una nueva victoria a Evo Morales con el 61,32%.

Referendo del 21F

En 2015 el oficialismo promueve un referendo para ajustar la CPE y habilitar para un nueva repostulación al entonces presidente Morales. En febrero 2016 los bolivianos van a las urnas y se impone el «No» con el 51,3%, con lo cual se rechaza una nueva inscripción del gobernante de ese entonces.

Sin embargo, el MAS recurre al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP). Esta instancia, en 2017, basada en el Pacto de San José de Costa Rica, argumenta que la reelección presidencial indefinida es un «derecho humano” y Morales queda nuevamente habilitado.

No obstante, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) resuelve hace meses atrás que la reelección presidencial no es un derecho humano y atenta contra la democracia.

Elecciones del 2019

Meses antes de la elección presidencial fueron realizados varios cabildos en rechazo a lo que los opositores denominaron como una “candidatura inconstitucional” de Morales.

Pese este panorama, el jefe de Estado ganó ante una oposición que de nuevo no pudo articular un proyecto de unidad.

Los resultados fueron cuestionados por una parte de los votantes y opositores denunciaban fraude electoral.

La Organización de Estados Americanos (OEA), en su informe de auditoría, identificó irregularidades en el proceso electoral, pero también dejó en claro que el MAS ganó por un mínimo margen de votos frente a Comunidad Ciudadana (CC), aunque el porcentaje no era suficiente para alcanzar una victoria en primera vuelta.

“El margen de victoria en primera vuelta es mínimo si se lo compara con el volumen de las manipulaciones y alteraciones detectadas. A continuación, se presenta la evidencia incontrastable de un proceso electoral minado de graves irregularidades, y del accionar de un tribunal que atentó contra la transparencia e integridad de los comicios”, detalla parte del documento de la OEA.

Comicios del 2020

Tras la renuncia de Morales en medio de la presión de una crisis social deriva de las denuncias de irregularidades en el proceso electoral de 2019, las elecciones generales se anuncian para mayo de 2020, sin embargo, la llegada de la pandemia afectó ese plan.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) cambia la fecha de los comicios en dos oportunidades.

Sectores del MAS realizan protestas y bloqueos en plena crisis sanitaria. La oposición pide que la votación sea cuando la pandemia esté controlada. En medio de las presiones, se acuerda que la elección presidencial se desarrolle el 18 de octubre.

El partido azul, con Luis Arce como candidato, se desplazó en las diferentes regiones, impulsó la denominada campaña “puerta a puerta” con mayor cercanía a la población y las clases populares. El postulante de Creemos Luis Fernando Camacho concentraba sus caravanas en el oriente del país.

Entre tanto, el candidato de Comunidad Ciudadana (CC) Carlos Mesa fijó el eje de la campaña en redes sociales y medios televisivos.

Al final, Arce ganó las elecciones con el 55,10% de los votos. Esto le dio una victoria en primera vuelta y una mayoría en la Asamblea Legislativa, que garantiza la gobernabilidad de su administración.