Marcha en defensa de las pegas y los privilegios

“Marcha por la Patria”, es denominado el movimiento encabezado por el expresidente Evo Morales, cuya llegada a la ciudad de La Paz está prevista para el próximo lunes, pero la pregunta que nos hacemos los bolivianos con cierto sentido común, es que el nombre de la marcha debe estar equivocado porque lo que vemos es más bien una “Marcha en defensa de las pegas y los privilegios”, porque desde la guardia bolivariana extranjera, diplomáticos de países antidemocráticos, legisladores serviles, masiva afluencia de funcionarios públicos en defensa de sus pegas y dirigentes político-sindicales en defensa de los privilegios que gozan por apoyar al régimen, esos acompañan la marcha, a eso se ha reducido la “Patria”, la realidad es que tenemos un gobierno palaciego que está empujando al Estado boliviano a la ruina completa por su incapacidad, su burocracia parasitaria y su corrupción sistemática.

Con voz amenazante dice que el lunes “Va a reventar La Paz”, pero lo cierto es que La Paz y el resto del país está harta, cansada y desencantada del partido gobernante, de los privilegios cortesanos que monopolizan los cargos públicos sin tener la menor capacidad para lograr resultados, sin saber otra cosa que vivir del Estado. La persecución política no cesa más por el contrario parece endurecerse. Más que persecución, parece una inquisición política con premeditación, alevosía y ventaja.



La marcha solo tiene por objetivo demostrar la musculatura política y la férrea disciplina y lealtad al partido gobernante, nuevamente repito a eso se había reducido la “Patria”, pero todo este show político movilizado, es una cortina de humo para tapar la crisis económica y la pésima gestión gubernamental del presidente Luis arce Catacora, con esto queda demostrado que él no gobierna, el que gobierna es el presidente de las seis federaciones del Chapare y del partido gobernante. Utilizan el poder en beneficio del partido, pero no saben utilizar el poder en beneficio de los bolivianos, los programas y proyectos gubernamentales durante esta gestión de gobierno solo sirvieron para el enriquecimiento ilícito de la cúpula dirigencial del partido.

Pronto explotarán los próximos escándalos de corrupción que engrosarán la larga lista negra acumulada desde 2005 y sepan cuantos más vayan a descubrirse. La mayoría de la población boliviana rechaza las acciones y las instituciones de este Gobierno, que hacen de la pobreza de los sectores más pobres un instrumento de lucha para conservar el poder, cueste lo que cueste, pero al no escuchar el pedido del pueblo como un nuevo padrón electoral, que dé certidumbre al electorado. En síntesis: Tenemos un gobierno que no escucha, que no entiende, que no ve la realidad política del país, es por esta razón que la animadversión en las calles se está fermentando hace mucho tiempo a medida que los abusos de poder, los escándalos de corrupción, ya me imagino cuál será el próximo, se hacen cada vez más insoportables.

Se aplazaron en la gestión pública, eso quieren ocultar con esta marcha, el Ejecutivo derrocha en lujos, en vagonetas último modelo que acompañan la marcha, mientras los pobres campesinos y demás personas y organizaciones sociales son utilizados como ganado, esa es la imagen que tenemos todos de la supuesta “marcha por la patria” y no estamos equivocados.

Quisiera tener un presidente que tome decisiones para dar solución a la magra economía de la clase media, que se está empezando a sentir y con ello nos arrastrará a todos al abismo. Pero los gastos innecesarios y excesivos del órgano ejecutivo en la organización de esta marcha, nos hace pensar que seguimos viviendo en el país de las maravillas.

Lo cierto es que año tras año se hace más difícil la vida en la ciudad, peor en el campo, como consecuencia de la pandemia, por más que se aumente el porcentaje de vacunados en todo el país, la cuarta ola está a la vuelta de la esquina y nos tomará a todos por sorpresa, peor si existen autoridades irresponsables que aglomeran a la gente para defender a un partido político. El recipiente sigue siendo pobre y no logra traspasar la línea de la pobreza, su existencia se hace cada vez más incierta, la menor sequía lleva a la escasez y al hambre. La tasa de desempleo aumenta y los índices de inseguridad crecen cada día más.

El arma del partido gobernante es la mentira y la hipocresía, solo cederá al miedo, por eso ha llegado el momento de despertar y hacer respetar nuestros derechos políticos, pues el MAS está empeñado en resistir empleando la misma arma; la mentira y la hipocresía hasta sus últimos minutos, la población Boliviana ha soportado la miseria moral y la opresión política del partido gobernante por mucho tiempo y un tiempo más, pero cuando la descomposición, la putrefacción, la fermentación y la corrupción es tal, la población siente el desgaste y comienza a comprender que hay debilidad gubernamental, en la “Casa del Pueblo” están nerviosos, esta gestión fue pésima, año tras año será peor.

Jhonny Vargas es Politólogo