Arce dobla dinero de avión mientras en otros países venden sus naves

Un par de meses le duró el entusiasmo de austeridad al presidente del Estado, Luis Arce, sobre prescindir del uso del avión presidencial por su alto costo, al indicar que mejor era utilizar vuelos comerciales. Para su primer año de gestión se programó un presupuesto de 18.290.572 bolivianos, pero para el 2022 se plantea un monto de 38 millones de bolivianos, un poco más del doble programado para el 2021. De acuerdo con datos oficiales, desde 2014 a 2021 se erogó para la aeronave 156.425.720 bolivianos.

Ante estos datos, analistas y asambleístas consideran que el gasto en transporte aéreo del Gobierno es exagerado, sobre todo en un país que tiene muchas necesidades. Además, pusieron ejemplos de otros mandatarios que decidieron vender los “aviones presidenciales”.



En otros países

Mientras mandatarios de diferentes naciones tomaron la determinación de deshacerse de la aeronave presidencial a través de su venta, el Gobierno boliviano continúa programando un presupuesto alto para la operación de ésta.

Un ejemplo reciente es el anuncio del presidente peruano, Pedro Castillo, de su intención de vender el avión presidencial para destinar esos recursos a salud y educación.

“Venderemos el avión presidencial, recursos que serán utilizados en la salud y en la educación de niños y niñas del Perú”, expresó, el 10 de noviembre de 2021, el presidente Castillo a medios de prensa en la ciudad peruana de Ayacucho, donde expuso las acciones realizadas en sus primeros 100 días de gobierno.

A pocos días del inicio de su gestión (diciembre de 2018), el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, expresó la necesidad de vender el avión y el helicóptero presidencial. La aeronave fue vendida el 11 de junio de 2021 en 65 millones de pesos mexicanos. En agosto de 2017, poco después de asumir el poder, el entonces presidente de Ecaudor, Lenín Moreno, anunció que vendería uno de los dos aviones presidenciales.

Después de cuatro años, el actual presidente ecuatoriano Guillermo Lasso firmó, el 31 de agosto de 2021, el decreto ejecutivo 180, que ordena la venta del avión presidencial Legacy EMB-135 BJ y autoriza su salida del país una vez vendido, bajo responsabilidad del Ministro de Defensa Nacional.

En abril de 2020 durante el gobierno interino de Jeanine Áñez se anunció la venta del avión presidencial, con el fin de destinar los recursos para la emergencia generada por la pandemia de Covid-19.

Sin embargo, la propuesta de la expresdienta  Áñez no se concretó.

¿Austeridad de Arce?

En diciembre de 2020, a casi un mes de asumir la Presidencia, el mandatario dijo, al portal de noticias Detrás de la Verdad, al ser consultado sobre el uso del avión presidencial, “está ahí nomás, un vuelo de esos nos cuesta mucha plata. En realidad este es el segundo vuelo (comercial que hago), es más económico. Es mucha plata y un desgaste del equipo (trasladarse en la aeronave del Estado)”.

El presidente Arce optó en principio por los vuelos comerciales para ahorrarle gastos al Estado, a diferencia de su antecesor, Evo Morales, quien dio un uso intensivo al avión presidencial e incluso se trasladaba en helicóptero dentro de La Paz, para ir desde la Casa Presidencial de San Jorge hasta la Casa Grande, en el centro.

“Eso es una señal de que no hay austeridad como se había propuesto al principio y que el Gobierno está con un sistema presupuestario muy concentrado en el gasto, la inversión innecesaria, la propaganda, el avión presidencial”, señaló en su oportunidad el economista Gonzalo Chávez Álvarez.

Reclamos

La diputada Luisa Nayar de la opositora Comunidad Ciudadana (CC) señaló que lamentablemente el gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) sigue despilfarrando los recursos de los bolivianos, pese a que Bolivia y el mundo sufren el embate, la arremetida de la pandemia de la  Covid-19, que con el pasar del tiempo presenta nuevas variaciones.

“Lamentablemente el gobierno de Arce se ha dedicado a despilfarrar la plata, más aún cuando se dedica a realizar vuelos innecesarios de campaña política. Exigimos que el MAS deje de despilfarrar la plata que le cuesta a la gente y más aún en este tiempo de necesidades de salud, educación, de generación de empleos no podemos darnos el lujo de despilfarrar esos recursos”, sostuvo.

“Es inaceptable que sigan despilfarrando nuestra plata, la plata de los bolivianos”, afirmó.

El presupuesto asignado para el avión presidencial para la gestión 2021 es 18.290.572 bolivianos, por día representa a los bolivianos un costo de 50.111 bolivianos. Sin embargo, por la suma requerida para 2022, 38 millones de bolivianos, le costará al erario nacional 104.109 bolivianos por día.

“Realmente es una suma exorbitante, alta para nuestro país. Gastar entre 50 mil y 100 mil bolivianos diarios por día para el avión no se justifica, pero son gastos suntuosos para un país que necesita mejorar salud, educación, empleo”, sostiene la politóloga Patricia Velasco.

Antecedentes

El viernes 2 de julio de 2010, el entonces presidente Evo Morales  recibió en el aeropuerto de El Alto un avión Dassault Falcon 900EX Easy, de fabricación francesa, que fue adquirido por 38,7 millones de dólares. La aeronave en principio fue construida para el equipo Manchester United, pero  a última hora desistió.

“El avión Falcon es un avión carísimo de operar, es de lujo prácticamente, y rompe con toda la norma de los aviones presidenciales de América Latina”, refirió en su momento Samuel Montaño, experto en armas y aeronaves.

Añadió que uno de los gastos más onerosos para el funcionamiento de un artefacto de este tipo es el combustible.

“En lo que más se gasta es en el combustible, en segundo lugar, el mantenimiento del aparato y, tercero, el personal”, dijo.

Pasaron 11 años desde que el Gobierno se adjudicó la aeronave, pero los datos de gastos o el presupuesto que se asignó para la gestión del avión presidencial sólo son del 2014 al  2021, según se constata en el Sistema Integrado de Gestión Pública (SIGEP) del Ministerio de Economía y Finanzas y los presupuestos aprobados de cada gestión.

El monto presupuestado es para el funcionamiento de la aeronave, pero ahí no se incluye el salario del piloto, de los guardaespaldas, pago de aeropuertos internacionales.

Para completar la adquisición del avión presidencial, el expresidente creó el Grupo Aéreo Presidencial Bolivia, con sede en la ciudad de El Alto, mediante orden del Día de la Fuerza Aérea Boliviana No. 133/10 de 26 de octubre de 2010, con la finalidad de efectuar y garantizar las operaciones de transporte aéreo del Presidente Constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia, tanto al interior del país como fuera.

Esta unidad cuenta con aeronaves de tecnología de última generación que están prestas no sólo para trasladar a autoridades del órgano ejecutivo, sino para apoyar al pueblo boliviano en situaciones de emergencia o desastres naturales.

Asimismo, se construyó hangares presidenciales exclusivos en la ciudad de El Alto y en Viru Viru.

CARACTERÍSTICAS DEL FALCON 900 EX

Según el portal de la empresa Liberty Jet que se dedica a la venta de aviones, el Falcon 900 EX consume 314 galones de combustible por hora, alcanza una velocidad máxima de 545 millas por hora y tiene autonomía de vuelo de 5.143 millas. El costo de la hora de vuelo de un avión similar que usa el Gobierno de ese país,  los Falcon 900B, supera los 5.600 euros (6.366 dólares).

ASIGNACIÓN POR GRUPOS

El presupuesto asignado para la gestión del avión presidencial está dividido en los grupos 2 y 3, que corresponden a servicios no personales y materiales y suministros, respectivamente.

En el grupo 2 se incluyen los gastos para atender pagos por la prestación de servicios de carácter no personal, como servicios básicos (agua, electricidad), alquileres, mantenimiento y reparación de equipos, y servicios profesionales como las consultorías, entre otros.

El grupo 3 comprende la adquisición de artículos, materiales y bienes que se consumen. Por ejemplo, el papel de escritorio, equipamiento militar, útiles de educación y otros similares.

En el caso del avión presidencial, el combustible, mantenimiento y repuestos de la aeronave corresponderían al grupo 2.

Los alimentos, servicios de catering y otros gastos estarían comprendidos en el grupo 3.

En lo presupuestado no se consignan gastos para la tripulación.

VIAJES PRESIDENCIALES

En lo que va de su mandato, Luis Arce hizo una serie de viajes. El primero fue a Brasil, el 11 de  diciembre 2020.Se hizo conocer a la opinión pública la noticia de que el presidente viajó a la ciudad de Sao Paulo, Brasil, para una revisión médica rutinaria tras recuperarse del cáncer de riñón.

Viajes en el 2021

El 23 de marzo de 2021 Luis Arce viajó a la ciudad de México para reunirse al día siguiente (24 de marzo) con el presidente de México, Andrés Manuel López.

En junio de este año, Arce viajó a Caracas, Venezuela, para participar en una cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP). En julio de 2021 viajó a Lima, Perú, para asistir a la ceremonia de investidura presidencial de Pedro Castillo.

En septiembre viajó a México y Estados Unidos para participar en la “VI Cumbre” de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

PRESUPUESTO ANUAL PARA LA NAVE DEL PRESIDENTE

REDACCIÓN CENTRAL

Entre 2014 y 2021 el Gobierno presupuestó 156.425.720 bolivianos para la gestión del avión presidencial, según se detalla en los  datos del Sistema Integrado de Gestión Pública (SIGEP) del Ministerio de Economía y Finanzas y los presupuestos aprobados cada año.

En 2014 se asignaron 16 millones de bolivianos para la aeronave; para 2015 a 2018 se programó un monto de 20.372.358 bolivianos por cada año.

En tanto, en los presupuestos de 2019 y 2020 (gobierno transitorio) se consignó 20.332.858 bolivianos para la gestión del avión presidencial.

Para la presente gestión, se asigna en el PGE 2021, 18.290.572 bolivianos.

Desde el 2014 al 2021, incluyendo el periodo del gobierno transitorio de Jeanine Áñez, se establece una suma de 156.425.720 bolivianos para la gestión del avión presidencial, según datos oficiales del SIGEP.

“Los aviones y helicópteros son herramientas de trabajo para el Presidente. Él viaja de manera constante y  lo hace para entregar obras y para escuchar al pueblo”, sostienen legisladores del oficialista del Movimiento Al Socialismo (MAS).

Actualmente, en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) se considera el PGE 2022, en el que se destina 38 millones de bolivianos para la gestión del avión presidencial.

Fuente: lostiempos.com