El príncipe Harry se unió al movimiento para exigir igualdad en la distribución de las vacunas de coronavirus

Tanto el duque de Sussex como su esposa Meghan Markle piden que el acceso a la inoculación contra el Covid-19 sea “un derecho humano básico”

El príncipe Harry y Meghan Markle (REUTERS/Caitlin Ochs)
El príncipe Harry y Meghan Markle (REUTERS/Caitlin Ochs)

En septiembre, el príncipe Harry de Inglaterra y Meghan Markle levantaron pasiones con su mera presencia en el gran escenario del Global Citizen, que se realizó en la ciudad de Nueva York, para exigir igualdad en la distribución de las vacunas de coronavirus.

“Mi mujer y yo creemos que el lugar en el que has nacido no debería dictar tus posibilidades para sobrevivir. Especialmente, cuando los tratamientos para mantenerte a salvo existen”, dijo el duque de Sussex en el escenario central del gran evento.



“Todas y cada una de las personas de este planeta tienen el derecho fundamental de tener la vacuna. Esa es la cuestión, pero eso no está pasando”, agregó Meghan.

Ahora The Telegraph afirma que hace dos semanas, el duque de Sussex se unió al Papa Francisco para pedir una exención global de las patentes de las vacunas contra el COVID-19. Hoy en día, esas patentes pertenecen a un puñado de grandes empresas farmacéuticas que también las fabrican. Para Harry, la solución es “romper los monopolios farmacéuticos que impiden que las vacunas lleguen a comunidades más necesitadas de todo el mundo”.

Una exención sobre los derechos de propiedad intelectual podría ser la clave para que las vacunas lleguen a un mayor número de personas en el mundo en desarrollo. Por ejemplo, menos del 10% de los habitantes del continente africano han sido vacunados.

Los activistas quieren invocar un mecanismo de concesión de licencias obligatorias de emergencia integrado en los procesos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para permitir la producción de genéricos de la vacuna en cualquier parte del mundo. Hasta ahora, la OMC se ha negado. Pero la campaña cuenta con poderosos partidarios en Washington y Bruselas. El presidente Biden respaldó la exención y la UE puede hacer lo mismo. Según los informes, un acuerdo que obliga a los fabricantes con sede en la UE a ofrecer licencias.

El príncipe Harry y su esposa, Meghan Markle, caminan en Nueva York, el 23 de septiembre de 2021 (EFE)
El príncipe Harry y su esposa, Meghan Markle, caminan en Nueva York, el 23 de septiembre de 2021 (EFE)

Aunque en este país y algunos otros puedes ir casi a cualquier sitio a vacunarte, miles de millones de personas no pueden hacer eso”, afirmó Markle antes las decenas de miles de personas presentes en el Central Park. “Este año se espera que se produzcan en el mundo suficientes dosis como para vacunar a el 70 % de la población en cada uno de los países, pero está mal tantas vacunas hayan ido sólo a para a 10 países ricos y no el resto del mundo”, agregó.

“Tenemos todo lo que necesitamos para vacunar al mundo entero, pero los expertos nos han dicho qué es lo que está ocurriendo. Nos cuentan que hay muchos países listos para producir vacunas allí mismo, pero que no se les permite porque las compañías farmacéuticas ultramillonarias no comparten las fórmulas para fabricarlas”, afirmó Harry. “Estos países tienen los medios, las capacidades y los trabajadores para empezar a manufacturar. Están esperando a que se liberen los derechos de propiedad intelectual y que se transfiera la tecnología de las vacunas”.

El príncipe también advirtió que la batalla no solo es contra el virus. “Esta es una batalla contra la desinformación, la burocracia, la falta de transparencia y de acceso y, por encima de todo, una crisis de derechos humanos”, aseveró en un encendido discurso.

El duque y la duquesa de Sussex renunciaron a sus deberes reales el año pasado para construir una vida independiente y se mudaron de Gran Bretaña a California, donde viven con sus dos hijos, Archie de dos años y Lilibet, que nació en junio.

Los duques de Sussex en Nueva York (Photo by NDZ/Star Max/GC Images)
Los duques de Sussex en Nueva York (Photo by NDZ/Star Max/GC Images)

En el Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, el príncipe Harry escribió una carta en nombre de su madre, la princesa Diana, para concienciar sobre la lucha contra el VIH y el sida, una causa defendida por Lady Di. En el texto, el duque de Sussex pidió a todo el mundo que se una un movimiento para garantizar que la ciencia del VIH y el COVID-19 llegue a todos los que más lo necesitan.

“Honramos a aquellos cuyas vidas se han visto truncadas y reafirmamos nuestro compromiso con una comunidad científica que ha trabajado incansablemente contra esta enfermedad”, compartió Harry en esta carta, dirigida a la Directora Ejecutiva de ONUSIDA, y el Director General de la Organización Mundial de la Salud.

“Mi madre estaría profundamente agradecida por todo lo que representan y han conseguido. Todos compartimos esa gratitud, así que gracias”, asegura. Y es que Lady Di estuvo a la vanguardia en el esfuerzo por romper el estigma que sufren las personas afectadas por el VIH y el sida.

Algo que también ha tratado de mantener el duque de Sussex que, en dos ocasiones se ha sometido a la prueba del VIH públicamente, para animar a la gente a hacerse la prueba.

El príncipe incluso ha comparado el VIH con la pandemia del coronavirus: “Es sorprendente ver ahora que los principales activistas del mundo contra el sida también lideran la petición de equidad de la vacuna COVID-19″. Y rompe una lanza a favor de las vacunas: “Vacunar al mundo es una prueba de nuestro carácter moral y estamos experimentando un fracaso espectacular en lo que respecta a la equidad de las vacunas a nivel mundial. Al igual que en la crisis del sida, en el último año hemos vuelto a poner de manifiesto que el valor de la vida depende de ella”.

Fuente: infobae.com