En 2022 licitarán construcción de planta de diésel ecológico

COMBUSTIBLE . El próximo año el Gobierno lanzará la licitación para la construcción de una planta de diésel ecológico, con capacidad de producción de 9.000 barriles. La planta de jatropha, la palma aceitera, grasas animales y aceites usados en domicilios pueden ser utilizados.

En el marco del “Foro de Biocombustibles” realizado el viernes en Santa Cruz, el ministro de Hidrocarburos, Franklin Molina, anunció que en 2022 se licitará la construcción de la planta de diésel ecológico.



Molina señaló que durante el presente año avanzaron en el proceso de la ingeniería conceptual y otros estudios.

Se quiere construir una planta con capacidad de producción de 9.000 barriles y que necesitará 450.000 toneladas de materia prima.

El plan del Gobierno apunta a la producción de diésel ecológico o renovable a partir de aceites extraídos de plantas como la jatropha o la palma aceitera, pero también de grasas animales y de aceites usados por las amas de casa o restaurantes.

“Sin duda van a generar un impacto positivo en la población, pero además van a generar economía, fuentes de empleo”, afirmó Molina.

La tecnología que ha estado impulsando YPFB es HVO (aceite vegetal hidrotratado) o también conocidos como combustibles de segunda generación.

En otros países se utiliza principalmente el aceite de cocina para obtener el diésel ecológico. El proceso incluye un tratamiento de hidrógeno como catalizador. El combustible de origen renovable que se obtiene contamina hasta un 90% menos que el combustible fósil tradicional.

Más allá de generar ahorro por la menor importación de combustible, el Gobierno también apunta a dar un nuevo impulso al agro, toda vez que se necesitará que incursionen en nuevos cultivos.

El Ministro Franklin Molina señaló que también se piensa construir una planta de diésel de tecnología FAME, con capacidad estimada de 3.000 barriles.

A nivel general a inicios de año el Gobierno calculó una inversión de $us 250 millones para su proyecto de diésel renovable.

Fuente: El Mundo