Junta militar de Birmania rechaza informes sobre ataques en Kayah

El Ministerio de Exteriores argumentó que las informaciones proceden de «elementos antigubernamentales y terroristas».

La junta militar de Birmania negó este lunes (27.12.2021) las informaciones sobre ataques aéreos en poblaciones civiles en el estado Kayah, en el este del país, que ha obligado a miles de personas a cruzar la frontera con Tailandia.



En un comunicado conjunto, varias embajadas entre ellas las de Estados Unidos, Australia y la Unión Europea, condenaron el viernes las violaciones contra los derechos humanos por los ataques militares contra los civiles en Kayah.

Oenegés locales y las guerrillas étnicas han denunciado el uso de artillería pesada y el bombardeo del Ejército contra pueblos, mientras que miles de personas han sido desplazadas a Tailandia para tomar refugio.

El Ministerio birmano de Exteriores argumentó en una nota de prensa que las informaciones proceden de «elementos antigubernamentales, terroristas y grupos insurgentes» y aseguran que no han sido verificadas, recoge la prensa oficialista.

La respuesta de la junta militar, que tomó el poder el 1 de febrero mediante un golpe de Estado y ha reprimido con brutalidad a la oposición al mando castrense, se da mientras otro «horrendo» episodio de violencia contra civiles supuestamente perpetrado por los militares sucedió en el vecino estado Kayah.

ONU condena

El coordinador de Naciones Unidas para la ayuda de emergencia de Naciones Unidas, Martin Griffiths, condenó el domingo la masacre de al menos 35 civiles y la desaparición de dos trabajadores humanitarios de la ONG Save The Children ocurridas el día 24 en la población birmana de Moso, en el estado de Kayah.

«Informes creíbles aseguran que al menos 35 personas, incluido al menos un niño, fueron obligadas a abandonar sus vehículos, asesinadas y quemadas», aseguró Griffiths en un comunicado en el que se mostró «horrorizado» por lo ocurrido.

Save The Children informó la víspera de que sus dos trabajadores continúan desaparecidos y subrayó que, «según los informes, los militares obligaron a las personas a salir de sus automóviles, arrestaron a algunas, mataron a otras y quemaron sus cuerpos».

«Terroristas armados»

Según la prensa oficialista birmana, los militares abatieron a un número indeterminado de «terroristas armados» que viajaban en siete vehículos y que no tenían intención de parar ante el requerimiento de los oficiales.

El estado Kayah es uno de los escenarios donde las guerrillas étnicas armadas plantan cara al Ejército, que se ha ensañado desde la sublevación contra esta y otras zonas controladas por los rebeldes que se oponen al Gobierno golpista.

Tras casi once meses después de la asonada, la junta militar sigue sin tener el control completo del país a pesar de la brutal violencia utilizada contra la disidencia y que ha causado hasta la fecha al menos 1.375 muertos, según una organización de activistas birmanos.

jc (efe, afp)

Fuente: dw.com