Macron y Scholz reiteran en París “inviolabilidad” de la frontera ucraniana

El canciller alemán Olaf Scholz efectuó a París su primer viaje desde su investidura el miércoles y subrayó así, como sus predecesores, la importancia de la amistad franco-alemana, sus posturas comunes y diferencias.

Emmanuel Macron recibió este viernes en París al nuevo canciller de Alemania, Olaf Scholz
Emmanuel Macron recibió este viernes en París al nuevo canciller de Alemania, Olaf Scholz

Fuente: DW

Tras los 16 años al frente de la conservadora Angela Merkel en Alemania, Macron, que llegó al Elíseo en 2017, es ahora el más veterano de los dirigentes de las dos principales potencias europeas y constató tras su primer intercambio «una convergencia sólida de puntos de vista».



«Esta visita es un momento muy importante para sentar las bases sólidas de una cooperación entre los dos países a la vez para la relación bilateral en sí misma, reforzada por el Tratado de Aachen (Aix la Chapelle), como para tratar los grandes temas europeos e internacionales en los que queremos coordinarnos», dijo Macron.

Scholz – Macron: «Inviolabilidad de la frontera ucraniana»

Esta nueva etapa estará marcada por las elecciones francesas en abril y coincide, además, con la inminente presidencia francesa del Consejo de la Unión Europea, de enero a junio. Macron avanzó el jueves que en ese semestre defenderá una Europa «potente» y «soberana», con un mayor control de sus fronteras exteriores.

Scholz admitió que el encuentro de hoy dio lugar a una «conversación amistosa» pero también «concreta» sobre los distintos temas de interés para el motor franco-alemán, desde cuestiones de economía y seguridad a otras de política exterior.

En primer lugar, el conflicto entre Rusia y Ucrania, sobre el que uno y otro recordaron la «inviolabilidad» de la frontera ucraniana y la pertinencia para intentar una desescalada del llamado Formato de Normandía, un marco de diálogo en el que están implicados Moscú, Kiev, París y Berlín.

«Hay muchos enfoques constructivos sobre el trabajo que nos espera. El desafío radica en avanzar en todos esos grandes temas. Estoy seguro de que lo conseguiremos», apuntó Scholz, que hoy también viaja a Bruselas para reunirse con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y con el del Consejo Europeo, Charles Michel.

Su sintonía no escondió sin embargo diferencias en asuntos de peso como las energías limpias: Francia, que genera más del 70 % de su electricidad con sus centrales atómicas, pretende que la nuclear pueda ser catalogada como tal porque no emite dióxido de carbono, mientras Alemania, que ha decidido el cierre anticipado de sus reactores atómicos, se opone. «Cada país desarrolla su propia perspectiva para luchar contra el cambio climático. Lo que nos une es que somos conscientes de nuestra responsabilidad y que tenemos una política ambiciosa al respecto», indicó el canciller.

Rigor presupuestario de Alemania vs mayor gasto de Francia

Macron y Scholz deberán acercar posturas también en materia económica. El primero vio ayer necesario «repensar el marco presupuestario» europeo definido por los criterios del Tratado de Maastricht. A su parecer, el techo de déficit público del 3 % del producto interior bruto (PIB) es «obsoleto», mientras que el segundo es gran partidario del rigor presupuestario.

«Debemos tener tres objetivos: mantener el crecimiento y aspirar al pleno empleo en Europa; construir las filiales de innovación que permitan una economía más verde y digital; y continuar el trabajo de convergencia entre los Estados miembros. Hay que encontrar mecanismos, ya sea con flexibilidad o con nuevas reglas, que permitan cumplirlos», dijo Macron. Scholz, por su parte, cree compatibles sus respectivos enfoques: «Se trata de mantener el crecimiento engendrado por el pacto de recuperación y al mismo tiempo trabajar en la solidez de nuestras finanzas. Para mí no es contradictorio», alegó.

Su visita fue precedida este jueves por un encuentro en París de sus respectivos jefes de la diplomacia, Jean-Yves Le Drian y Annalena Baerbock, en el que la representante germana subrayó que «Alemania no tiene amigo más estrecho que Francia» y que el motor franco-alemán es fundamental para la Unión Europea.

jov (efe, faz)