Activistas peruanos se movilizan para reclamar a Repsol la responsabilidad del derrame

Equipos de limpieza trabajan para limpiar el petróleo de una playa cerca de Ancón, Perú, el 22 de enero de 2022. Carlos REYES AFP


Esta semana centenares de ambientalistas protestaron en Perú y España frente a las sedes de la petrolera Repsol. Piden respuestas de la empresa por el grave derrame de crudo que ha contaminado las costas peruanas y que califican de ecocidio.

El derrame de unos 6.000 barriles de crudo, calificado como «desastre ecológico» por el gobierno peruano, ocurrió mientras el buque tanque «Mare Doricum», de bandera italiana, descargaba en la refinería de La Pampilla en Ventanilla, 30 km al norte de Lima. Repsol atribuyó el accidente al oleaje causado por la erupción volcánica en Tonga.



El buque ahora está fondeado, con prohibición de zarpar, frente al puerto del Callao, contiguo a Lima, mientras cientos de brigadistas limpian el crudo en una veintena de playas.

Cacerolazos y marchas se han organizado a lo largo de la semana en Perú. Varias ONG, como Alianza para los Océanos Sostenibles (SOA por sus siglas en inglés), reclaman que la empresa Repsol tome responsabilidad en las playas perjudicadas por el derrame de crudo.

Impacto en la naturaleza y los humanos

“Hemos tenido pérdidas de distintas especies de ave, como cormoranes, piqueros, pelicanos… Este petróleo también se alimenta en el fondo causando así una pérdida en los ciclos reproductivos de las especies, como los peces o las futuras generaciones de cangrejos”, subrayaClaudia Jacobo, coordinadora de Relaciones Institucionales de la Alianza para los Océanos Sostenibles (SOA) en Perú.

Los ambientalistas se han movilizado para intentar brindar asistencia a las comunidades aledañas, porque el impacto humano también es visible: “Afecta a las personas que fileteen el pescado, a las personas que hacen el traslado de producto, y también en las mismas ventas. Esto sumado al movimiento turístico en las playas justo en la época del verano… Es sumamente grave porque está dejando a miles de familias sin trabajo”, detalla Claudia Jacobo.

Además, “estas playas tienen contaminación también en el aire porque el petróleo mismo se evapora, lo cual genera daños a la salud pública”, enfatiza.

Medidas insuficientes

Repsol publicó comunicados insistiendo en su compromiso para remediar los efectos del accidente en el distrito de Ventanilla. Algo que no convence las asociaciones.

“La empresa misma no está tomando las medidas correspondientes. Los primeros cinco días mandó a 20 personas a limpiar los espacios con recogedores, instrumentos que no eran los mejores para realizar esta limpieza. Luego subcontrataron a otras empresas que supuestamente tienen la experiencia para realizar limpiezas, que subcontrataron a los pescadores artesanales para realizar las limpiezas sin los implementos correspondientes, sin la capacitación necesaria. Esto nos indigna porque aprovechan la necesidad de estas personas de trabajar”, denuncia Claudia Jacobo.

El presidente peruano, Pedro Castillo, dijo el martes que la petrolera «tiene que pagar por los daños a la población y a la naturaleza», y al día siguiente su ministro de Medio Ambiente, Rubén Ramírez, advirtió que las sanciones «podrían incluso conllevar a la paralización de la empresa» en el país.

La fiscalía peruana pidió este jueves a la justicia que prohíba salir del país durante 18 meses a cuatro directivos de la petrolera española mientras avanzan las investigaciones por el derrame de crudo.

Fuente:Radio Francia Internacional