DEA reveló contactos de agentes encubiertos con Dávila en Bolivia

El informe establece que el organismo antidroga estadounidense identificó una “organización de narcotráfico” (ONT) que opera en Bolivia y que prevé que hayan operado dos fuentes de información.

 

  • El exdirector de la Felcn Maximiliano Dávila, detenido por la Policía boliviana. | APG

 



Fuente: Los Tiempos
Wilson Aguilar

La declaración jurada para la solicitud de extradición de Omar Rojas Echeverría, expolicía boliviano detenido en Colombia, establece la presencia de fuentes de información de la Administración de Control de Drogas (DEA) en Bolivia. Estos agentes serían los encargados de realizar los contactos con la “organización de narcotráfico” que opera en el país, en la que estaría involucrado el exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) Maximiliano Dávila, que operó durante el gobierno de Evo Morales.

El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, descartó la presencia de la DEA en Bolivia. Sin embargo, del citado documento se concluye que los operativos internacionales con agentes encubiertos pueden establecer los nexos del narcotráfico en diferentes países e incluso Bolivia, con el objetivo de detectar la intención de enviar droga a Estados Unidos.

El informe establece que el organismo antidroga estadounidense identificó una “organización de narcotráfico” (ONT) que opera en Bolivia y que prevé que hayan operado dos fuentes de información.

“No hay indicios de que la DEA esté operando de manera directa en Bolivia; hay información que no está tan clara, pero en el país genera un efecto dominó, al grado de que el ministro Eduardo del Castillo detiene a Maximiliano Dávila por supuesta legitimación de ganancias y en las últimas horas lo vinculan a un tema de narcotráfico sin saber, sin investigar, están presumiendo que hubo una reunión en febrero de 2020, donde Techo de Paja sería el proveedor, todo es suposición”, dijo el abogado e investigador Manuel Morales.

Sin embargo, en una relación que se hace la “declaración jurada en apoyo a la solicitud de extradición de Rojas Echeverría”, se da cuenta de cómo se operó para desmantelar esta organización de narcotráfico con base en Bolivia.

En la investigación, se identifica como CC-1 al exdirector de la Felcn Maximiliano Dávila, quien sostuvo reuniones con lo que denominan CS-1, fuente confidencial de información, no se menciona el lugar, pero es en Bolivia.

El informe establece que “(Jhon) Cahuana Barrientos, (Jheyson) Montaño Fernández, (Rómulo) Ramírez Rodríguez y el hermano (CC-2) de Montaño Fernández (Herland) eran proveedores de cocaína a gran escala y que operaban laboratorios de la droga en Bolivia”.

CS-1 trabajaba en representación de las autoridades del orden, además que se hizo pasar por un intermediario de cocaína para una red radicada en la República Dominicana inicia los contactos con Rojas Echeverría y después lo haría con Dávila (CC-1), oportunidad en que éste ofreció control de aeropuertos y protección el avión cargado de cocaína con efectivos pertrechados de armamento oficial, que incluye ametralladoras.

“La venta de droga al norte es altamente riesgosa y altamente inviable. Te pongo dos ejemplos: Sanabria y Rojas, que han intentado llevar y han sido detectados. Prácticamente vender o intentar llevar droga a EEUU es un camino que está minado por la DEA, controlado con buzos y agentes encubiertos en diferentes regiones”, refiere Morales.

Entonces, se observa en el informe que la DEA, a través de sus fuentes, tiende los puentes para internarse en la organización.

Los narcotraficantes acuerdan con CS-1 el precio de la cocaína y la cantidad del cargamento. La segunda fuente confidencial CS-2 discuten con CC-1 (Dávila) el mercado de drogas y la competencia en Nueva York, además de reiterar la protección al cargamento de cocaína, a cargo de un agente boliviano al que no se menciona y establecer una reunión en Lima, Perú para adquirir los kilogramos de muestras finales antes del envío completo.

Ministro dice que se investiga a dos personas

El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, descartó la presencia de agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA, en inglés) en Bolivia después de que se conocieron los informes de esa oficina estadounidense sobre investigaciones realizadas a Maximiliano Dávila, exdirector nacional de la Felcn. Sin embargo, la autoridad informó que Daniel Rodríguez Canelo y Angus Nieto serán investigados por participar en la reunión con los exjefes policiales, Omar Rojas, Maximiliano Dávila y Jorge Roca Suárez, alias Techo de Paja, en 2020 en Perú.

Roca Suárez, en entrevista con El Deber, identificó a ambos como parte de la DEA.

“Esta persona que es de República Dominicana (Daniel Rodríguez) y el señor Angus Nieto están siendo investigados por la justicia boliviana, porque fueron parte de estas reuniones en 2020”, sostuvo Del Castillo, refiere Urgente.bo.

Resultó siendo informante de la agencia antidrogas de Estados Unidos.

Del Castillo reveló que Rojas, Roca y Dávila se reunieron con el dominicano, a quien le propusieron la exportación de cocaína a varios países e incluso le plantearon mostrarle “los laboratorios de refinación de clorhidrato de cocaína y las pistas de aterrizaje que se utilizaban para el acopio de la pasta base de cocaína”.

Es así que sostiene que el delito que se hubiera cometido al interior de nuestras fronteras será investigado.

MAS dice que Dávila protegía a Camacho

El jefe de bancada del MAS de la Asamblea Departamental de Santa Cruz, Clemente Ramos, reveló que el coronel Maximiliano Dávila y sus oficiales de confianza habrían custodiado y proporcionado “seguridad personal” a Luis Fernando Camacho durante la crisis de 2019, en La Paz.

“Vengo a la ciudad de La Paz a pedir (…) que investiguen al entorno del coronel Dávila y a sus oficiales de confianza porque tenemos información de que ellos han sido los oficiales policiales quienes han custodiado y han propiciado seguridad personal a Luis Fernando Camacho cuando vino a La Paz a propiciar el golpe de Estado”, manifestó.