En 4 décadas, la participación de las mujeres en el Legislativo subió de 0,8 y 7% a 47 y 55%

Estos datos están reflejados en el informe La paridad más allá de la paridad. Participación política de las mujeres en el largo camino hacia la democracia paritaria intercultural.

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Cuadro de representación política desde 1982 a 2020. Foto: Elaborado por Oxfam

 

Fuente: ANF



 Tuvo que pasar cuatro décadas para que las mujeres ganen espacios de participación política en el Legislativo. En 1982, en el extinto Congreso Nacional la representación política de las mujeres era de 0,8% en Diputados y 7,4% en el Senado; el 2020, subió a 46,9% y 55,5%, respectivamente en la Asamblea Legislativa Plurinacional.

Pasaron 10 procesos electorales, hasta que las mujeres logren una paridad en la representación política. Estos datos están reflejados en el informe La paridad más allá de la paridad. Participación política de las mujeres en el largo camino hacia la democracia paritaria intercultural.

La información con base en el PNUD, ONU Mujeres, IDEA Internacional y los datos oficiales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) muestra que en la Cámara de Diputados la representación política tuvo un crecimiento progresivo, no sucede lo mismo en el Senado que es oscilante.

En 1982, solo una mujer fue elegida diputada, lo que significa el 0,8% de un total de 130 diputados; dos mujeres llegaron al Senado (7,4%). En 1985, subió a 3,5%, cuatro mujeres fueron elegidas diputadas; mientras que la Cámara Alta se quedó sin representación femenina.

En 1989, fueron elegidas para Diputados 11 mujeres (8,5%), en el Senado solo una (3,7%). En 1993, fueron elegidas 13 mujeres diputadas (10%) y una senadora (3,7%). Hasta estas últimas elecciones no había normas que promuevan la participación de las mujeres.

A partir de 1997 se aplica un sistema de cuotas. Ese año, 15 mujeres fueron elegidas diputadas (11,5%) y una sola mujer en el Senado (3,7%). El 2002, sube a 24 mujeres en Diputados (18,5%), mientras que en el Senado sube a cuatro mujeres (14,8%).

El 2005, baja la participación de las mujeres de 18,5% a 16,9%, es decir, 22 mujeres llegan a la Cámara Baja, es la primera vez desde 1982 que en esta instancia legislativa la representación se ve reducida; en la Cámara Alta sucede lo mismo, de cuatro mujeres se reduce a una senadora (3,7%).

En 2009 se pone en vigencia los criterios de paridad para lograr una mayor participación de las mujeres en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Ese año, se incrementa a 30 las mujeres diputadas (23,1%) y sube a 16 mujeres la representación en el Senado (44,4%).

El 2014, el incremento de mujeres que ocupan un curul en Diputados sube a 69, es decir, 53,1% y en el Senado se incrementa a 17 mujeres (47,2%): El 2020, hay un descenso de representación femenina, 61 (46,9%) y 20 mujeres fueron elegidas senadoras (55,5%).

La publicación analiza el camino de leyes y luchas por los derechos políticos de las mujeres, asimismo, plantea un horizonte de transformaciones aún necesarias para alcanzar la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres.

Entre 1994 y 2018 se impulsaron al menos 10 normas que en su contenido favorecen la participación política del Estado, entre las que se encuentran, por ejemplo: la Ley de Participación Popular, la Ley de Partidos Políticos (1999), la Constitución Política del Estado (2009), la Ley del Régimen Electoral (2010), la Ley de Organizaciones Políticas (2018).

Se identifican los obstáculos que enfrentan las mujeres en la política, como ser los criterios de que las mujeres son manipuladas por los hombres y los partidos políticos; que tienen que quedarse en la casa y cuidar a la familia.

Pensamientos de que con la paridad entra gente inepta en los espacios de decisión; que las mujeres no son buenas líderes porque son sensibles; que en política las mujeres no tienen experiencia; que las mujeres son enemigas entre ellas, o no hay mujeres para ponerlas de candidatas.

El informe La paridad más allá de la paridad. Participación política de las mujeres en el largo camino hacia la democracia paritaria intercultural, se trata de una investigación realizada en el marco del proyecto Fortalecimiento de la democracia paritaria al interior de los partidos políticos en Bolivia impulsado de manera conjunta por Oxfam en Bolivia, la Coordinadora de la Mujer y el Centro de Estudios Superiores Universitarios (CESU-UMSS), con el financiamiento de la Unión Europea.

Este es un proyecto Paridad es Democracia que busca contribuir al fortalecimiento de la democracia paritaria, entendida como el progreso hacia la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres en el ámbito público y privado.

El horizonte de la democracia paritaria requiere cambios sustantivos en la institucionalidad de los partidos y la cultura política y, por esa razón, a través de diferentes iniciativas y campañas a lo largo de tres años, este proyecto trabaja en promover la implementación de reformas normativas, institucionales, de práctica y cultura política en el seno de las organizaciones políticas y en desarrollar capacidades de acción y liderazgo en mujeres militantes –sobre todo jóvenes– como agentes de los cambios necesarios para avanzar en el camino de la igualdad sustantiva.