Italia: mascarillas FFP2 obligatorias en transportes públicos

Italia, como otros países europeos, enfrentan la ola de la variante Ómicron: se han registrado más de 100.000 casos positivos diarios desde el inicio del año. El gobierno hizo obligatoria la vacunación para mayores de 50 años para evitar el colapso de los hospitales, e impone el porte de mascarillas FFP2.

Con información de Anne Treca, corresponsal de RFI en Italia, y la AFP.




 

Para evitar una nueva catástrofe sanitaria, Italia, uno de los países europeos más golpeados por la pandemia de Covid-19, impone desde el jueves un certificado de vacunación para tomar el autobús, el tren, los aviones y las líneas marítimas de larga distancia.

Y a bordo de los transportes públicos, se requiere además el porte de una mascarilla FFP2, más eficaz que los cubrebocas quirúrgicos contra las partículas contagiosas.

Pasajeros de un tren de la región de Roma, entrevistados por RFI, estiman que es una medida “indispensable para evitar más contagios”. “Molesta, es incómodo, pero es necesario”, dijo un hombre a RFI.

Sobre la nueva obligación de estar vacunado para subirse a un tren, un senegalés residente en Italia declaró: “En mi opinión, todo el mundo debería tener un pase de vacunación”.

Por su parte, un conductor de autobuses aplaude la medida: “Creo que es una buena iniciativa. Hay que protegerse en todas partes y en el transporte público que ha estado muy desprotegido hasta ahora”, dijo a la corresponsal de RFI.

“En las paradas principales, la policía, los carabineros y los empleados de nuestra empresa controlan a los pasajeros”, observa.

En la capital italiana, varios pasajeros que no cumplían con esas nuevas normas fueron sancionados. La multa es de 400 euros.

Desde el lunes, los no vacunados no pueden acceder a los restaurantes ni viajar en avión dentro del país. Las personas que han superado recientemente el Covid-19 están exentas de esa obligación.

Italia también impuso la vacunación obligatoria para las personas mayores de 50 años la semana pasada, una medida que generó muchos interrogantes. “Introdujimos la obligación de vacunar a los mayores de 50 años en base a datos que, esencialmente, nos dicen que los mayores de 50 años corren más riesgos y que dos tercios de las camas en cuidados intensivos son ocupadas por no vacunados”, justificó el jefe de gobierno italiano Mario Draghi.

La apertura de las escuelas este lunes suscitó también debate dentro del gobierno, debido al pedido de los rectores de las escuelas y del sindicato de médicos para que se posponga el regreso a las clases al menos 15 días. «Estudiar a distancia provoca desigualdades destinadas a perdurar. Por ello hay que rechazar que se convierta en un recurso generalizado», recalcó el primer ministro.

Fuente:Radio Francia Internacional