La lluvia le hizo bien a los lagos en Oruro

Muchos humedales entraron en sequía durante los meses de septiembre, octubre y parte de noviembre, pero las lluvias llegaron con fuerza y de manera frecuente el último mes del año 2021, lo que trajo una nueva esperanza a los pobladores de los lagos, además, ya que por lo general viven de la pesca y cuando el lago se seca deben buscar alternativas para sobrevivir.

Fuente: https://lapatria.bo



“El lago Poopó está creciendo, en estos días vamos a tener la información exacta de cuánto por ciento está el nivel del agua. Calculamos por ahora que un 30 a 40 por ciento debe estar el lago de regreso, por el agua que desemboca de los ríos”, declaró Simiano Valero, representante de la Junta Escolar de la comunidad Uru de Vila Ñeque, en una oportunidad reciente en que llegaron a la ciudad y conversaron con la prensa.

Asimismo, Valero anunció que enviaron notas al gobernador, Johnny Vedia, para que les ayuden a sembrar alevines de pejerrey para volver a la producción piscícola, que es prácticamente su vida.

No obstante, hay que recordar que en las temporadas de sequía los lagos desaparecen, las especies acuáticas mueren y las poblaciones que viven de los acuíferos sufren por la falta de producción, por eso es menester que se diseñen políticas de mediano y largo plazo para preservar los recursos lacustres.

En primer lugar, se debe plantar árboles de las especies que crean microclimas húmedos. Construir recolectores de humedad y lluvia, para que no vuelva a faltar el recurso valioso como es el agua, además, aunque se les dote de semillas y se planten alevines, nada se puede hacer para recuperar la vida sin este líquido vital para en las comunidades Uru, precisamente por eso es tan importante analizar y poner en marcha un plan integral para preservar esos humedales, considerados como sitios ramsar, es decir, que deben ser protegidos y preservados.