¿Le debemos algo al trópico narco cocalero masista?

El diputado del Movimiento Al Socialismo (MAS) Héctor Arce manifestó que Bolivia le debe mucho al trópico de Cochabamba.

Señaló que esa región es la cuna del partido de gobierno y de las luchas de las organizaciones sociales, en otras palabras, que Bolivia tiene que agradecerle a esta región. Y por ello el gobierno les regaló a las 6 federaciones $us.1.6 millones, nos siguen viendo como idiotas, ¿no ve? Diría cualquier ciudadano con dos dedos de frente…



Conozcamos un poco de la historia de esta región, para poder tener el pretexto de opinar de una manera sabia en relación al contexto de la declaración que hace este diputado masista, representante del poder cocalero y narco de esta región.

Los primeros estudios que se iniciaron con el objetivo de integrar y racionalizar el desarrollo de los recursos naturales que existían en esta zona denominada Chapare, fue en los años 78-79. El área en cuestión abarcaba 24 500 km2 abierta a la colonización.

El Gobierno boliviano (que había iniciado programas de erradicación de la coca en el área con ayuda de la AID de los Estados Unidos) procuraba que los nuevos colonos tuvieran adecuados servicios sociales y de transporte y alternativas económicamente viables para la producción agrícola. Vale la pena recalcar, que esta zona ubicada en la parte norte – central de Bolivia, constituía ya, en la década de los 60 una prioridad gubernamental como área prioritaria de colonización, ya que esta zona, en esa época, era dotada de bosques subtropicales, abundante agua y era escasamente poblada.

Lo que contribuyó a la decisión del Gobierno de aquel entonces, fue el tamaño de la región, su capacidad agrícola subutilizada, los limitados servicios sociales, de infraestructura y su creciente dependencia económica de la producción de hojas de coca, y su proximidad a mercados potenciales en las tierras altas densamente pobladas.

En la década de los 80, en la presidencia de Paz Estensoro, gracias a la relocalización generada por el D.S. 21060, hecho histórico para que el país,” no se hubiera muerto”, se generó un auspicio gubernamental de colonización dirigido a mineros de COMIBOL, así como colonizadores espontáneos.

El Departamento de Desarrollo Regional de la Organización de los Estados Americanos, al inicio de los 80, ayudó al Gobierno de Bolivia a formular una estrategia de desarrollo e identificar proyectos de inversión para ejecución inmediata en la región del Chapare. En la primera fase del estudio se efectuó un diagnóstico de los recursos naturales, la infraestructura, y la organización socioeconómica e institucional del área.

En la segunda fase se formularon y aprobaron siete programas integrados de inversión. Que lastimosamente sucumbieron ante el poder de producción de la hoja de Coca, el negocio del narcotráfico, la producción de cocaína y la generación de una sociedad sindicatera, que propició el liderazgo de Evo Morales como su representante, su político y su presidente de las 6 federaciones de productores de Coca del Trópico Cochabambino hasta llegar a la presidencia de Bolivia.

Y a partir de la aparición de esta sociedad, de este líder, de este pedófilo y de la ausencia de principios, valores, justicia y control policial, nace la región denominada “Tierra del narco tráfico, de Evo, de los cocaleros y de la tierra sin ley sin responsabilidades ni deberes para sus ciudadanos”

¿Dicen que les debemos agradecer y reconocer? Y la pregunta es: ¿Qué es lo que aportan para el desarrollo del país? ¿Cuánto recaudan de impuestos? ¿Cómo se los conoce a nivel internacional? ¿Qué han hecho de importante para agradecerles?

¿Tenemos que agradecerles y reconocer a los narcos cocaleros, el haber contribuido para que BOLIVIA en el contexto internacional sea conocida como un “NARCOESTADO”, y de esta manera tomada en cuenta por guiones cinematográficos como aquel país que tiene un gobierno con altos mandos militares y policiales que protegen a los malos, delincuentes, ¿capos del narcotráfico y luchan contra los Bond o agentes 007 que llegan en misiones peligrosas a rescatar el mundo…?

¿Tenemos que agradecerles y reconocer, que se promueva la trata de personas, la prostitución de menores de edad, la inducción a la drogadicción de los jóvenes y niños en nuestro país, y que estos actos estén protegidos por la justicia, la presidencia y el poder legislativo, por el solo hecho de que su representante político, presidente de los cocaleros y expresidente fraudulento del país, sea el mayor pedófilo y jefe del cartel del Chapare?

Tenemos que reconocerles, que el desarrollo y crecimiento que tiene esta región, gracias a los impuestos que paga todo un país para subsidiar a quienes no pagan ni aportan nada al país, ¿estos narcos se lo merecen? ¿Solo por ser masistas? 

¿Tenemos que agradecerles y reconocerles, la demostración de que existe en BOLIVIA un territorio con sus propias leyes, solventada por dinero mal habido, fruto de la comercialización de hojas de coca para el narcotráfico y de la producción de cocaína, protegida por los gobiernos asociados al Socialismo del Siglo XXI que sirven para solventar sus campañas terroristas y políticas?

Hay tantas cosas malas para agradecerles y reconocerles, que no alcanzaría las hojas para relatarles los dones que esta región aporta a la distorsión del Estado boliviano, pero también hay lo anecdótico que muestra lo atrevidos que son con el país, con los recursos públicos, con las empresas estatales nacionales.

Esta región cuenta con un Centro de Alto Rendimiento, piscina olímpica, un estadio de primer nivel en Villa Tunari; otros dos estadios de lujo en Shinahota e Ivirgarzama que solo sirven para entrenar a pisa coca, ya que hasta la fecha no sobresalen atletas, futbolistas o equipos de fútbol que  representen a Bolivia en el contexto internacional, infraestructura deportiva que hubiera beneficiado a quienes realmente necesitan a lo largo y ancho del país  y que llevan el nombre de Bolivia con orgullo.

Además, no podemos olvidarnos de un moderno aeropuerto en Chimoré que es parte de las mega obras que el Gobierno hizo en esta zona. Este aeropuerto que solo recibe vuelos privados de índole delincuencial de manera clandestina, que sirve como pista privada del gran jefe Evo, que sirve para que aviones venezolanos lleguen sin que se sepa para qué.

O sea, ¿hay que agradecerles y reconocerles que se hubieran aprovechado de las arcas del Estado para beneficiar al poder del mal?

No nos olvidemos de la planta para la producción de Urea, promovida por ellos, con el único fin de favorecer a los campesinos de la zona para aumentar su producción de una manera directa sin el costo de transporte, tal como lo hacen con los grandes productores agrícolas de otros departamentos, planta que a la fecha es otra empresa estatal fallida.

En fin, representantes cocaleros legislativos del MAS, de manera irónica, Bolivia les agradece que en 2008 hubieran expulsado a la DEA del país y de ese modo hubieran fortalecido a ser reconocida nuestra nación como un NARCO ESTADO; Que esta región ya no sea declarada como “zona roja para el narcotráfico”; Que, en el año 2010, Evo Morales hubiera admitido ante la cadena británica de noticias BBC que “el narcotráfico había permeado todos los niveles del Estado”; Que el párroco personal de Evo hubiera sido detenido por posesión de 350 Kg de droga.

Que el 2011, el General de la Policía de Bolivia, René Sanabria Oropeza y exjefe antidrogas asignado por Evo Morales, fuera acusado y condenado en Estados Unidos por narcotráfico.

Que el 2012, la revista brasileña Veja, hubiera acusado Evo Morales y a su entonces ministro Juan Ramón Quintana, de proporcionar materia prima para la producción de drogas que tenían como destino Brasil, y que jamás hubo intento alguno de iniciarles juicio por difamación al Estado Boliviano quedando la dignidad del pueblo boliviano, herida.

Que el 2012, el exsenador Roger Pinto hubiera pedido asilo político a Brasil por temor a un ataque a su seguridad personal y por tener «evidencias de corrupción y vínculos con el narcotráfico en los más altos niveles del gobierno del presidente Evo Morales» y que tiempo después se lo hubiera mandado matar en un accidente aéreo dudoso.

Que en septiembre de 2013, se hubiera descubierto en Oruro un pueblo fantasma construido exclusivamente para la producción de drogas y que los medios de comunicación le atribuyeron la responsabilidad al gobierno de Evo Morales.

Que se hubiera descubierto y detenido en noviembre de 2013 a Luis Cutipa Salva, entonces diputado suplente del MAS, por desviar 45.000 toneladas de hoja de coca a focos del narcotráfico.

Que en el año 2015 se hubiera detenido al boliviano José Luis Sejas Rosales asesor de YPFB, por una orden de captura internacional por narcotráfico en Argentina.

Que en julio de 2017, Romer Gutiérrez Quezada, exasesor del MAS, fuera detenido en Brasil cuando intentaba ingresar 100 kg de droga; que en octubre de 2017, en un operativo conjunto entre la Policía Federal de Brasil y la Policía Militar de Matto Grosso, una avioneta que contenía 480 kg de cocaína fuera capturada y detenida, en este país, Carmen Iris Lima Lobo, excandidata al subgobierno del departamento del Beni por el MAS y su sobrino, Abio Adhemar Andrade Lima Lobo (detenido en este mismo país) eran los narcotraficantes protegidos.

Que el 18 de abril de 2018 fuera detenido el excónsul de Bolivia en Brasil, Haisen Ribero, por posesión de 528 kg. de cocaína de alta pureza. Y que gracias al gobierno de Evo días después, es liberado; Etc.; Etc…

¿Reconocerles, por ser ejemplo de lo que un Estado no debe tolerar? Podría estar pensándolo; ¿Agradecerles por convertirme en un ciudadano que su pasaporte no es confiable para entrar en cualquier país? En lo personal eso no lo tolero; ¿Agradecerles por demostrarme que la mediocridad de la ignorancia puede asumir el poder de un país? Eso me quedo claro, fue una lección de vida; ¿Reconocerles su existencia como parte de nuestra sociedad boliviana? ¡!Esto jamás!! Lucharé hasta el final para que el ¡¡Mal no triunfe en Bolivia, cueste lo que cueste!!

Más claro que el agua del MAR que perdió Evo Morales para Bolivia… Esto es reconocer un hecho histórico.

 

Alberto De Oliva Maya