Observan «intereses establecidos» como principal freno al BRT en la ciudad

El especialista Ernesto Urzagasti espera soluciones creativas para activar el sistema de BRT. El transporte desea mantenerse en el mismo sistema puesto que le retribuye jugosos intereses económicos
Juan Manuel Ijurko

Prometieron retirar los cordones que dividen el carril del BRT durante la campaña. Casi nueve meses después, sigue un debate sobre el destino del último proyecto estrella de la gestión de Angélica Sosa en el municipio cruceño.

El arquitecto y profesor universitario Ernesto Urzagasti expresó su opinión sobre los problemas que arrastra el proyecto elaborado por el JICA en EL DEBER Radio. Durante una entrevista en ‘Influyentes’ apuntó a los «intereses establecidos» como el principal freno para que avance un reordenamiento real del tráfico en la ciudad.

«Todas las entidades técnicas tienen una opinión y los transportistas asumen una postura de victimizarse y de decir que no fue una ley aprobada y consensuada con ellos», explicó Urzagasti. Buscan anular todo y volver «a foja cero» para mantener el sistema actual.

Desde la Alcaldía se impulsó unas mesas de trabajo para modificar la Ley de movilidad urbana y permitir una adecuación al proyecto de BRT que permita activar las rutas. Los gremios del transporte participaron de las mesas legales, económicas y técnicas que auspició el municipio.

Pero las últimas reuniones se realizaron solo entre las autoridades del municipio y los transportistas, situación que anuló parte de los acuerdos alcanzados con anterioridad.

Urzagasti considera que el proyecto de modificación de la ley de movilidad urbana puede truncarse por «la presión de un gremio poderoso» como es el transporte urbano. «La postura del gremio antepone los intereses particulares» que se vinculan al cobro de derecho de línea para afiliarse.

Muestra del poder con que operan los gremios, el experto en movilidad urbana recuerda la determinación del sindicato de expulsar a los responsables de las líneas 17 y 18 por participar en la concesión del BRT que recorrería el primer anillo. «Los han borrado», sintetiza.

El valor de una línea, estima, puede superar hasta cuatro veces el de un micro y «es plata que administran desde el sindicato». La posibilidad de realizar un ordenamiento del tránsito en la ciudad pasaría por trabajar «con voluntad política» para que «se puedan buscar soluciones creativas», señala Urzagasti.

Como ejemplo de dinámicas para ordenar el transporte, refiere la eliminación del doblaje de las líneas en 50% de las rutas que recorren la ciudad. El desdoblamiento de las líneas permite compartir ciertos tramos, fundamentalmente en el centro de la ciudad, para llegar a destinos similares.