Perú: Christopher Acosta y Jerónimo Pimentel condenados por difamación

El juez dijo que toda persona tiene derecho a la libertad de expresión sin previa autorización ni censura, pero que éste no puede colisionar con el derecho al honor del aludido.

Foto simbólica de un mazo de juez junto con unos libros.  

El periodista Christopher Acosta y el editor Jerónimo Pimentel fueron este lunes (10.01.2022) condenados por difamación agravada y el pago de una indemnización de 400.000 soles (100.000 dólares) por la publicación del libro Plata como cancha, biografía no autorizada del líder del partido de centroderecha Alianza para el Progreso (APP), César Acuña.



El juez Raúl Vega sentenció a Acosta y a Pimentel a dos años de prisión suspendida, el pago de una multa de 1.875 soles (468 dólares) y de una reparación civil de 400.000 soles (100.000 dólares), que deberá ser abonada en forma conjunta, a favor del demandante Acuña que los querelló tras la publicación del libro en 2021.

Acosta expresó su «total desacuerdo» con la sentencia, apeló la condena y la reparación civil -de la misma forma que Pimentel, responsable de la editorial Penguin Random House– a la vez que manifestó al magistrado no estar conforme con la resolución y agregó que apelará la misma «en todos sus extremos».

El proceso de querella por el delito contra el honor en modalidad de difamación agravada fue presentado por Acuña -un acaudalado empresario de la educación, exalcalde municipal y exlegislador- tras la publicación del libro Plata como cancha al considerar que tenía al menos 55 frases difamatorias respecto a su trayectoria profesional y política.

El también excandidato presidencial pedía una reparación de 100 millones de soles (unos 25 millones de dólares) contra el autor y el editor de la publicación por haberlo vinculado con varios delitos de presunta corrupción como la malversación de fondos, plagio editorial y de tesis académicas, violencia familiar y sexual, entre otros supuestos cargos.

La información de Acosta se basó en diversas investigaciones periodísticas y denuncias presentadas contra Acuña, que compiló a lo largo de dos años, pero el juez consideró que citar a esas fuentes no era suficiente para su publicación, sino que debería haber acudido directamente a los denunciantes para ratificar sus dichos.

En ese sentido, el magistrado resolvió por la culpabilidad del autor en algunas frases contenidas en el libro, como en las que afirma que «si no fuera rico, estaría preso» o que «regaló títulos profesionales a sus hermanos para que no lo despojen de sus propiedades», y lo absolvió en otras. Según la querella de Acuña, el periodista «lo difama ferozmente» y «trata de lucrar con su imagen pública porque no existe prueba de lo que afirma».

A su vez, Acosta respondió a la denuncia que se trataba de una «amenaza o venganza» por su trabajo periodístico, pues es una recopilación de artículos publicados en otros medios y de una compilación de fuentes durante dos años. Entre los temas que Acosta señala en el libro se encuentra una denuncia de presunta violación sexual reportada en 2006, la denuncia de violación familiar hecha por su exesposa Rosa Núñez, y los presuntos plagios de las tesis para optar a sus grados académicos en Perú, Colombia y España.

El juez subrayó que toda persona tiene derecho a la libertad de expresión sin previa autorización ni censura, pero que éste no puede colisionar con el derecho al honor del aludido. Este proceso provocó el rechazo de los gremios periodísticos peruanos como el Consejo de la Prensa Peruana que cuestionó el millonario pedido de embargo contra Acosta, y el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) indicó que se trataba de amedrentación al reportero.

ama (efe, afp)

Fuente:dw.com