Cómo podría afectar la guerra a la industria mundial de chips

Ya sé que hablar de problemas con los chips durante una guerra puede parecer superficial si tenemos en cuenta que se están perdiendo vidas humanas, pero es importante conocer todos los detalles para entender los motivos por los que los bloqueos no llegan al 100% y los acuerdos acaban siendo más flexibles de lo que deberían.

Ucrania, por un lado, suministra más del 90 % del neón de grado semiconductor de Estados Unidos, un gas que se usa en los láseres utilizados en el proceso de fabricación de chips. Por otro lado, Rusia suministra el 35 % de paladio, un metal raro usado para crear semiconductores.



Hay una dependencia global en muchos frentes. Ucrania también es la principal proveedora de maíz de Europa, y Rusia ofrece enormes cantidades de gas… pero vamos a enfocarnos en la fabricación de chips.

La Asociación de la Industria de Semiconductores dice que hay materiales y gases clave de reserva, y que no hay riesgos inmediatos de interrupción del suministro, pero el impacto a largo plazo sí es una realidad.

Si el suministro de neón se reduce, no habrá chips para hardware, y eso afecta a mucho más que a los móviles y las consolas, afecta al sistema global que depende en extremo de la tecnología.

Una de las principales preocupaciones están relacionadas con la demanda de chips que se especializan en inteligencia artificial, ya que esa demanda está creciendo más del 50 % anual.

Corea del Sur ha invertido 451 000 millones de dólares en el desarrollo de semiconductores e Intel invirtió 20 000 millones de dólares en dos nuevas fundiciones de semiconductores para combatir la escasez de chips, pero aún así puede no ser suficiente, todo dependerá de la demanda.

Lo importante es notar que la cadena de suministro de semiconductores es muy frágil, que no podemos depender de un solo país para obtener los materiales necesarios para crecer, que es importante identificar los cuellos de botella e la fabricación de automóviles y dispositivos médicos, y que debemos garantizar la creación de chips analógicos utilizados en la administración de energía, sensores de imagen, radiofrecuencia y otras aplicaciones, ya que la sociedad mundial actual depende demasiado de esa tecnología.

El mundo necesita más fábricas para producir semiconductores, y en Estados Unidos ya se están moviendo. Han presentado una nueva versión de la Ley de Innovación y Competencia con 52 mil millones de dólares en financiamiento nacional de semiconductores.

Fuente: Link