Guitarras de exportación dan la nota alta y seducen a músicos internacionales

Fuente: eldeber.com.bo

Morado, cedro y pino son las principales maderas que se usan para dar forma a una guitarra. Una materia prima con la que el país cuenta y que tiene un gran reconocimiento en el exterior.

La Chiquitania, un bosque tropical seco, tiene en sus entrañas una joya que solo se replica en Australia y el centro de África. Es el morado. Un árbol fuerte que se deja moldear y que ofrece diseños y colores intensos de esos que solo la naturaleza puede crear.

Las troncas son rescatadas, de su área de concesión, en una de las tantas zafras que Exomad realiza a lo largo del año. También algunas veces recurren a la compra de morado a las diferentes comunidades de la región chiquitana.

Es en Cotoca, a 30 km de Santa Cruz de la Sierra, donde las troncas son almacenadas y clasificadas. Las de mejor calidad pasarán por distintos procesos y etapas hasta llegar a tener la sinuosa forma de una guitarra clásica.

El trabajo con precisión milimétrica, de tallado y a mayor velocidad es responsabilidad de dos máquinas que son guiadas por computadoras que hacen posible que partes de una guitarra; por ejemplo, el diapasón (brazo), que de manera manual se tardaría, en realizar una sola, más de una semana, mientras que, con el proceso automatizado se hacen seis en no más de media hora.

¿Por qué hacer guitarras? Porque de acuerdo con Diego Justiniano, gerente general de Exomad y presidente de la Cámara Forestal de Bolivia (CFB), ya la empresa desde 2016 proveía a Fender, ícono mundial de las guitarras, diferentes partes del instrumento.

Entonces es a partir de 2019 y con más fuerza en 2020 -cuando la pandemia estaba en su pico más alto- que los instrumentos registran un aumento en su demanda. Las personas, al estar confinadas, buscan entretenerse y muchas de ellas optan por aprender a tocar una guitarra.
En esta crisis sanitaria, Justiniano vio una oportunidad, que llevó a la empresa a invertir alrededor de Bs 10 millones y apostar por el negocio de la música. Para ello, se nutrieron de tecnología y de reconocidos luthier (fabricantes de instrumentos de cuerdas) que fueron dando forma al nuevo emprendimiento empresarial.

¿Qué dicen los que saben?

Con el objetivo de tener la opinión sobre la calidad acústica de las guitarras Exomad, la empresa recurrió al reconocido artista cruceño Piraí Vaca para que las pruebe, palpe, escuche y sienta el diseño de este instrumento ‘made in Bolivia’.

Consultado sobre esa experiencia, el guitarrista sostuvo que tiene una guitarra Exomad de la línea superior y que al principio se llenó de alegría al saber que hay una empresa boliviana detrás de esa guitarra. 

“La guitarra que he probado consistentemente tiene un sonido vibrante y amplio, brillante, sostiene las notas – lo que le da cualidad para cantar más bellamente – y es de fácil agarre para la ejecución de la mano izquierda. Es, además, para la vista, hermosa. Un excelente instrumento para su precio”, sostuvo Vaca.

El artista remarcó que no duda de que Exomad está cumpliendo su objetivo en breve y con éxito marcado, a tiempo de recordar que la firma ya es proveedora de partes a grandes empresas a escala mundial y que ahora el objetivo es crear las guitarras en Bolivia. 

Otro artista seducido por el morado y el cedro hecho instrumento fue So Myung Jung, ingeniero de sonido, que formó una de las bandas de rock más recordadas de la década pasada: Anomalía.

El músico -luego de probar la guitarra nacional- indicó que esta tiene un gran potencial. Que la madera es de muy buena calidad lo que permite una excelente sonoridad. También destacó la estética y el acabado del instrumento y dijo que está ansioso por probar la guitarra eléctrica de fabricación nacional.

El arte de fabricar

Con la materia prima a disposición el trabajo está garantizado. Las troncas de morado son aprovechadas al máximo. Ya de entrada, con un poco de agua, la madera devela sus colores y diseños. Antes de tener la forma final ya se puede adivinar de qué tonalidad será la caja de la guitarra.

En el lugar, la sonoridad de las sierras, el olor a madera húmeda y a pegamento señalan la existencia de un amplio taller donde una docena de personas son las encargadas de darle forma a este proyecto empresarial y musical.

Las máquinas, de manera quirúrgica, dan forma a los brazos y a la parte delantera del instrumento. En una mesa, cuatro personas, muy concentradas, trabajan en unir las piezas. Una vez ensambladas deben ser barnizadas. Por lo que las guitarras, aun sin cuerdas, son llevadas a otra sala donde un operario con ropa especial, máscara y una especie de soplete empieza a darle brillo, con una precisión y delicadeza como si se tratara de la joya más cara del mundo.

Duglas Borges, gerente industrial de Exomad, sostuvo que la fabricación de una guitarra es un proceso minucioso que, en este caso, cuenta con el apoyo de la mejor materia prima que hay en el país.

Una selección adecuada, donde la parte estética es importante, de la madera es el primer paso, luego pasa al aserradero y al rato a la segmentación donde se eligen las mejores piezas que luego entrarán a un horno para su secado que llevará unos 25 días, hasta lograr que la madera tenga una humedad entre un 6 y 8%. Eso garantiza que la madera no se raje, ni se doble.

Una vez secas las piezas son llevadas al sector del encolado, donde con técnicas alemanas, se busca que la guitarra jamás se pueda abrir. También se trabaja en el interior de la caja buscando que el producto tenga resistencia y que la caja armónica tenga la suficiente calidad para generar un agradable sonido con el volumen ideal.

El puente, la roseta y el diapasón también elaborados siguiendo las reglas internacionales para que la tensión y la altura de la cuerda sea la adecuada, explicó Borges a tiempo de agregar que el confort a la hora de tocar es otro elemento que se toma en cuenta.

“Son un conjunto de factores que vamos mejorando a medida que fabricamos nuestras guitarras. Ganamos experiencia y estamos apostando durante esta gestión a elaborar 150 guitarras por día. Eso se logra con tecnología, precisión y mucha pasión en lo que hacemos”, señaló Borges.

Buenos números
El negocio forestal según la CFB, apoyados en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), las exportaciones madereras hasta noviembre de 2021 sumaron $us 85,2 millones, cuando en similar periodo de 2020 las ventas al exterior fueron $us 54 millones y en 2019 llegaron a los $us 49 millones. 

Según el INE, el 85,8% de las exportaciones se distribuyen en no más de doce mercados de los cuales el chino -con el 32,9%- es el principal receptor de la oferta boliviana, seguido por EEUU con un 24,8% y más atrás Francia con un 6,3%.

Durante la gestión pasada, la exportación con valor agregado fue de un 54,7%, mientras que el 45,3% correspondió a una exportación de madera semielaborada.

Santa Cruz -con el 63,2%- es el principal departamento exportador, le sigue Cochabamba con un 12,6% y La Paz con el 11,1%. Entre las tres regiones son responsables del 86,9% de las exportaciones maderables que el país realiza.
Ante esta coyuntura, Justiniano señaló que la ruta está marcada y que se la debe aprovechar.