Q’oas y confites, tradiciones del Carnaval que resisten al tiempo

La elaboración y el consumo de confites son dos de las tradiciones que perduran en el tiempo y continúan realzando la fiesta del Carnaval en Cochabamba, al igual que las q’oas para atraer bienestar y prosperidad.

Fuente: lostiempos.com



Una de las costumbres que continúa vigente pese a la pandemia y al paso del tiempo gracias a familias íntegras de artesanos es la fabricación de las “miski bolas” o confites, que son pequeños dulces artesanales hechos con azúcar.

El pasaje Atacama de Quillacollo sigue siendo uno de los lugares donde cada año al menos media docena de familias elabora quintales del caramelo popular.

“Mayormente a mis caseritos del campo les gusta llevar. En ocasiones, han venido a comprar alcaldes de Morochata, Tapacarí, Mizque y Aiquile para compartir con los comunarios, para que digan que fue la mejor autoridad, lo usan como regalo y ofrenda a la Pachamama el Martes de Ch’alla”, indicó Irma Vera, una artesana que se dedica a esta actividad medio siglo.

Comentó que una de las razones por las que la gente se traslada hasta Quillacollo para comprar los confites es porque, a diferencia de otros lugares, el producto que se oferta es fresco y no contiene almidón.

Vera reconoció que el trabajo es sacrificado, pero es un legado familiar que mueve parte de la economía del municipio.

“Este año no hay tantas novedades, pero estamos ofreciendo confites de oreo, galleta, coco rallado, maní, nuez, arveja, durazno y anís. También tenemos ch’alla que llevan para q’oar casas y terrenos”, dijo Teresa Peredo, otra artesana que elabora el manjar desde hace más de 40 años.

Puntualizó que la calidad de los dulces que elabora hizo que este año tenga pedidos de La Paz, Oruro, Santa Cruz y Sucre.

Respecto a los precios, Peredo informó que son módicos y que se pueden encontrar desde los 2 bolivianos.

Otro ritual bastante practicado en los valles cochabambinos es la q’oa, que se emplea para agradecer o pedir favores a la Madre Tierra, según el naturista, Alejandro Sandoval.

Comentó que el ritual es “una ofrenda de gratitud a la madre naturaleza” y que las personas que lo realizan deben hacerlo con cariño para que se cumplan los anhelos que encomiendan.

“Una mesa de petitorio y agradecimiento de suerte debe ofrendar una base hecho de planta de q’oa, confites de diversos colores, 12 misterios (figuras que representan los deseos), un cóndor mallku, el sapo, un lagarto, la serpiente, la araña, dinero, familia, casa y el trabajo”, detalló.

Sandoval explicó que en ocasiones se coloca una especie de lazos de oro y plata para atraer la fortuna. Además, el color de los elementos es importante para identificar la petición.

Mencionó que existen al menos 160 clases de mesas de ch’alla y que en los últimos años se tiende a agregar quinua y otros alimentos para que la ofrenda sea abundante, especialmente en el área rural.

OPINIONES

Los dulces que ofrecemos son frescos. Estamos desde las 6:00 hasta las 21:00. Esta actividad es de generaciones”

Irma Vera

Artesana de confites

La feria que instalamos en Quillacollo va a estar hasta el Domingo de Tentación. Las ventas aún son escasas”

Epifanpía Cáceres

Comerciante