Salud y PNUD suscriben convenios para implementar programas contra la malaria, la tuberculosis y el Chagas

Los objetivos de los acuerdos permitirán reducir la mortalidad y morbilidad en el país a causa de esas patologías a partir del ajuste de mecanismos de control.

Fuente: ABI

El ministro de Salud y Deportes, Jeyson Auza, y la representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Luciana Mermet, firmaron este martes tres acuerdos con el objetivo de implementar proyectos para el fortalecimiento de programas para combatir las patologías de malaria, tuberculosis y Chagas.



Con una inversión de $us 16.811.862 y una contraparte del Estado, se establecieron los marcos de los programas destinados al fortalecimiento de acciones de control de la tuberculosis, Bolivia libre de malaria y la eliminación de la transmisión congénita de Chagas,

“Este año vamos a recibir una cooperación de 9.917.348 dólares americanos destinados al fortalecimiento del control de la tuberculosis, a un plan denominado libre de la malaria 2022-2024 y un proceso de eliminación de la transmisión congénita de la enfermedad de Chagas. Estamos firmando un convenio de apoyo del PNUD en un total de 16.811.862 dólares (americanos)”, señaló la autoridad en conferencia de prensa.

Precisó además que la próxima gestión -en 2023- el Estado recibirá $us 3.707.856; $us 2.797.955 en 2024; y en 2025 recibirá $us 389.702, divididas en cada una de las actividades para evaluar los resultados.

El proyecto tiende a reducir la transmisión de Chagas en poblaciones que viven en lugares cálidos, la prevalencia de esta enfermedad es altísima (casi 18%) y se pretende reducir el contagio de padres a niños a partir de un mayor acceso e incremento de la demanda de diagnóstico, tratamiento y atención eficaz para la enfermedad congénita, y mejores herramientas de diagnóstico y opciones de tratamiento validadas, además de la garantía de condiciones de acceso.

En relación a la malaria, que se da principalmente en poblaciones del oriente boliviano, su prevalencia se calcula en 5,5 por cada 100.000 habitantes, los objetivos buscan garantizar el acceso universal al diagnóstico y tratamiento gratuito de la malaria; promover, fortalecer y optimizar los mecanismos y herramientas en el control vectorial; fortalecer el sistema de salud para prevenir la malaria severa; fomentar un entorno que propicie la sostenibilidad, mediante el sistema de salud y la participación comunitaria y; monitorear y evaluar resultados.

La tuberculosis afecta a la población en general, principalmente de escasos recursos. No solo afecta a los pulmones, puede situarse en cualquier órgano y se pueden asociar con otras enfermedades. El objetivo general de la propuesta es disminuir la alta carga de la tuberculosis y sus determinantes sociales, mediante esfuerzos articulados entre niveles de gestión multisectorial y sociedad civil, respetando los derechos humanos, para mejorar la calidad de vida de los afectados y la población.

El ministro Auza afirmó que la lucha contra esas enfermedades fue silenciosa por décadas y que los objetivos de los acuerdos permitirán reducir la mortalidad y morbilidad en el país a causa de esas patologías a partir del ajuste de mecanismos de control.

La representante internacional afirmó que los acuerdos están en línea con el Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES 2020 – 2025) y la Agenda Patriótica de Bolivia, y que se realizarán de manera sostenida para mejorar las condiciones de salud de todos los bolivianos y de todos los habitantes de la región.

“Nos honra poder contribuir con ese grano de arena a partir de movilizar esos fondos verticales tan pero tan importantes para Bolivia, cuentan con nuestro compromiso y seguiremos trabajando de la mano y muy arduamente para lograr los objetivos que nos hemos marcado”, manifestó.

Mermet destacó que los acuerdos son el producto de un arduo trabajo entre equipos técnicos del Ministerio de Salud, del PNUD y de los sectores sociales del país, entre otros.

“Hoy, es un día histórico porque estamos firmando acuerdos para incidir en patologías que hacen a la calidad de vida de los bolivianos y son enfermedades milenarias que han existido incluso antes de que el ministerio exista (…), éstas marcaron un hito en la epidemiología nacional y fueron enfermedades para las cuales la cooperación internacional intervino y solo dependíamos de ella para ayudarnos a controlar estas enfermedades (…); ahora, lo hace también el Estado a través del Tesoro General de la Nación (TGN)”, sostuvo a su turno Freddy Armijo, director nacional de Epidemiología.