El mapa que revela cómo la invasión rusa a Ucrania asfixia el suministro mundial de materias primas

La ofensiva de Putin ha desencadenado una de las crisis de commodities más importantes que el mundo haya experimentado jamás. INFOGRAFÍAS

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La ofensiva de Rusia en territorio ucraniano tensa aún más las cadenas de suministro mundiales, que ya están al límite. Cierto es que Rusia sólo representa una pequeña proporción de las importaciones de los principales países fabricantes, como Alemania y Estados Unidos, pero es proveedor esencial de materias primas y energía para muchas cadenas de suministro cruciales… Ahora, su devastadora invasión y las sanciones de las potencias occidentales han desencadenado una de las crisis de commodities más importantes que el mundo haya experimentado jamás.



“Supera incluso los cambios en los mercados de materias primas de la década de 1970 y afecta a todas las materias primas, desde los cereales hasta los fertilizantes, pasando por el crudo y los metales”, advierte el popular blog financiero de los Estados Unidos ZeroHedge.

Apoyándose en datos proporcionados por Bloomberg, el sitio muestra cómo la invasión a Ucrania y las sanciones de las potencias occidentales a Rusia están asfixiando el suministro mundial de recursos naturales, haciendo subir los precios.

Es que Rusia es uno de los principales exportadores de muchas materias primas.

El mapa revela que Rusia exporta, por ejemplo, el 78% del gas a Europa, el 69% del platino a Reino Unido, un 27% del paladio a los EEUU, el 24% de fertilizantes a Brasil y el 22% del trigo a Egipto. Además, China recibe Níquel (44%), Crudo (35 %) y Aceite de girasol (24%).

En la imagen se ve muy gráficamente cómo todas estas materias primas emanan de Rusia hacia el mundo, por lo que la invasión y las sanciones son catastróficas para la cadena de suministro.

Vladimir Putin en el lanzamiento formal del gasoducto TurkStream, que transporta gas natural ruso al sur de Europa a través de Turquía, el 8 de enero de 2020. REUTERS/Umit Bektas/File Photo
Vladimir Putin en el lanzamiento formal del gasoducto TurkStream, que transporta gas natural ruso al sur de Europa a través de Turquía, el 8 de enero de 2020. REUTERS/Umit Bektas/File Photo

Estados Unidos, Reino Unido y Canadá han prohibido las importaciones rusas, lo que ha provocado una gran agitación en los mercados energéticos. Y estas prohibiciones a las exportaciones de crudo ruso y otras materias primas ya ha perturbado el comercio mundial y ha desatado el temor a la restricción de la oferta “Cualquiera que haya llenado su vehículo de combustible fósil ha notado que los precios en el surtidor se han disparado desde la invasión”, apunta ZeroHedge y explica que esto se debe a que Rusia es el segundo mayor exportador de crudo del mundo, por detrás de Arabia Saudí.

China, Alemania, Polonia y los Países Bajos son algunas de las principales regiones receptoras de crudo ruso por lo que la falta de petróleo repercutirá en las refinerías y en su capacidad de producción de productos derivados del crudo.

Rusia, además, es el segundo mayor exportador de gasolina y diésel, justo por detrás de Estados Unidos, y su mayor mercado de exportación es Europa. Y Francia, Alemania, Turquía y el Reino Unido son los países que más gasolina y diésel ruso consumen al día en volumen. Solo Francia consume 125 mil barriles diarios.

Rusia también es el mayor exportador de gas natural, con 197,7 mil millones de metros cúbicos. Y la mayor parte va a parar a Europa. De hecho, Alemania, con 56,3 mil millones de metros cúbicos, es el mayor país receptor de gas natural ruso a través de gasoductos.

Rusia, asimismo, es el tercer país del mundo en exportaciones de carbón utilizado en centrales eléctricas. Europa es el mayor comprador de carbón ruso.

En cuanto a las exportaciones agrícolas, el trigo ruso se exporta a todo el mundo. Rusia y Ucrania han interrumpido los envíos por la crisis, lo que indefectiblemente ya repercute en el suministro mundial de alimentos. “El resultado podría ser una inminente crisis de hambre”, alerta ZeroHedge.

En cuanto a los aceites comestibles, Rusia es el segundo mayor exportador de aceite de girasol y uno de los principales proveedores de fertilizantes.

En este contexto, una disminución de las exportaciones de fertilizantes dificultará a los agricultores de Europa, Sudamérica y Asia la obtención de cosechas robustas este año, lo que podría tensar aún más el suministro mundial de alimentos.

Moscú es también un proveedor clave de metales industriales y preciosos. Está entre los principales exportadores de níquel, un metal fundamental para las baterías de los coches eléctricos. China, Europa y Estados Unidos son los mayores compradores de níquel ruso y como consecuencia de este escenario, Tesla ha subido los precios de sus coches dos veces en las últimas semanas.

Como si todo esto fuera poco, la mayor parte del mundo depende del aluminio ruso. Es que Rusia es el segundo exportador mundial de paladio y platino. Y Estados Unidos, Reino Unido, Japón y Hong Kong son los principales importadores de paladio ruso, utilizado principalmente en los catalizadores de los automóviles.

Y finalmente, Rusia es también el tercer exportador mundial de acero.

“El intento de Occidente de aislar a Rusia de la economía mundial con sanciones y restringir su comercio en todo el mundo produce una inflación inimaginable que podría llevar al mundo a un infierno de estanflación. Podría producirse una escasez de productos básicos al dispararse los precios”, concluye Tyler Durden, analista del blog que, con 1,2 millones de seguidores en Twitter, ocupa el puesto número 54 entre los sitios de internet de EEUU.

Fuente: infobae.com