“Él solo cumplió una orden del más alto nivel”: falleció el militar que ejecutó al ‘Che’

 

 

Fuente: El Deber
 

Cerca a sus 80 años y con su salud deteriorada, falleció ayer (jueves) el militar Mario Terán Salazar, que luego de una orden presidencial ejecutó al guerrillero Ernesto ‘Che’ Guevara. Su foto e historia se hizo conocida internacionalmente y ello causó el acoso mediático al que estuvo expuesto por años. Así lo reveló a EL DEBER el general retirado Gary Prado Salmón, que encabezó el operativo que capturó al guerrillero en La Higuera, Vallegrande, en 1967.

Tuvo que soportar durante varios años el acoso de la prensa, que quería saber la historia de la ejecución, qué había dicho y cómo fue la muerte del ‘Che’ Guevara. Nuestro consejo fue que mantenga un perfil bajo y viva tranquilo”, relató Prado.

Afirmó que periódicamente era contactado por personas que querían entrevistarlo. Incluso le habrían ofrecido dinero por relatar este hecho que marca el fin de la guerrilla en Bolivia. “Él cumplió como profesional que era y solo cumplió una orden del más alto nivel”, señaló Prado.

El general del servicio pasivo recordó que el 8 de octubre de 1967 sus tropas capturaron a dos guerrilleros: Simón Cuba, ‘Willy’, y Ernesto ‘Che’ Guevara.

La mañana del 9 de octubre de ese año llegó a La Higuera el comandante de la 8va División, coronel Zenteno Anaya, tras recibir la orden del Alto Mando Militar y del presidente de la República, René Barrientos, de proceder a una ejecución sumaria de los prisioneros.

En la época los guerrilleros no eran considerados combatientes regulares y no estaban amparados por la Convención de Ginebra que vela por los derechos de los prisioneros de guerra.

Zenteno escogió dos voluntarios de los sargentos de la tropa de Prado, entre ellos estaba Terán. Al azar, cada militar entró a una pieza, en una estaba el ‘Che’ y en la otra Willy. “Los sargentos entraron y dispararon. Fue así de sumaria la ejecución y significó el fin de la guerrilla”, relató el general Prado, quien recuerda a Terán como su alumno en la Escuela de Sargentos en los años 60 en Cochabamba.

De acuerdo a un relato publicado en octubre de 1967 por la revista Paris Match, el entonces sargento dijo: “Ese fue el peor momento de mi vida. En ese momento vi al ‘Che’ grande, muy grande, enorme. Sus ojos brillaban intensamente. Pensé que con un movimiento rápido el ‘Che’ podría quitarme el arma. ‘¡Póngase sereno –me dijo– y apunte bien! ¡Va a matar a un hombre!’. Cerré los ojos y disparé”.