Exministra Lizárraga acusa desde el exilio a sus colegas Murillo y Núñez de cuotear fiscalías

La exautoridad se declaró perseguida política y dijo que su familia sufre persecución del Gobierno
Marco Antonio Chuquimia

Luego de ser declarada en rebeldía, la exministra Roxana Lizárraga reapareció lanzando acusaciones contra del fiscal departamental de La Paz, Williams Alave y contra sus excolegas Arturo Murillo y Yerko Núñez. Denunció que su juicio es una venganza de Alave y que sus excompañeros de gabinete negociaron fiscalías con el Fiscal General, Juan Lanchipa.

 

Debo señalar al (señor) William Alave que se equivoca al perseguirme. (Juan) Lanchipa ofreció las fiscalías de distrito de La Paz y Santa Cruz a (Yerko) Núñez y a Arturo Murillo. Se mantuvo al actual fiscal general (Juan Lanchipa) ya que se puso a disposición del gobierno transitorio e inició un trabajo cercano con Arturo Murillo y Yerko Núñez. Se generó una rivalidad entre ambos ministros, Lanchipa pidió tiempo para entregar la fiscalía de la Paz a gente de confianza de Núñez y Cochabamba y Santa Cruz a Arturo Murillo”, señala la parte final de un comunicado titulado, “a la opinión pública”, que lanzó Lizárraga a través de sus cuentas

El 23 de marzo, la Fiscalía hizo conocer la decisión judicial de declarar en rebeldía a Lizárraga luego que esta no compareciera ante el juzgado que la investiga por la supuesta tramitación de armamento no letal ante el gobierno de Ecuador. La exautoridad dijo que el juzgado y los fiscales conocían dónde podían citarla legalmente y nunca lo hicieron, declarando su rebeldía sin respetar sus derechos.

Este lunes, Lizárraga envió un comunicado público en el que relata las audiencias a las que fue convocada y cómo presentó sus descargos, afirmó que el fiscal que tramitó su declaratoria de rebeldía y la imputación formal es el fiscal Eddy Flores, quien supuestamente sería hombre de confianza de Williams Alave.  

Dijo que todo el entramado judicial armado en su contra es de naturaleza política y que tiene como ingrediente adicional una persecución contra su exesposo, lo que genera la susceptibilidad de su familia, pues ella está en el exilio y su familia está a expensas del Gobierno.

Más adelante, en su texto, Lizárraga recuerda que a fines de 2019 Murillo le dijo que no había necesidad de remover a Lanchipa y que había sugerido sacar de su cargo al fiscal paceño, lo que ocurrió al final. Wiliams Alave era fiscal departamental durante el Gobierno de Evo Morales, renunció en febrero de 2020 cuando ya estaba en el Gobierno Jeanine Áñez; luego volvió a ese cargo en abril de este año, y fue posesionado por el mismo, Juan Lanchipa en la ciudad de Sucre, en calidad de fiscal interino.