Felcn abre pesquisas en el aeródromo donde se ejecutó un megaoperativo antidrogas

En menos de una hora tres naves aterrizaron ayer en el aeroparque La Cruceña y fueron escoltadas por motociclistas hasta sus hangares. Felcn no pone las manos al fuego por las acciones en la gestión 2019

 

 



 

Fuente: El Deber
Guider Arancibia Guillen / SANTA CRUZ

La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), a la cabeza de su director José María Velasco, abrió investigaciones sobre las acciones ejecutadas durante la gestión 2019 en el aeródromo Mundaka, cerca de Cotoca. En este lugar, según informes de la misma institución, hubo un operativo antidrogas de grupos de élite con detenidos nacionales y extranjeros, incautación de avionetas, de sustancias químicas, armas de fuego, teléfonos satelitales y otros, por supuestos vínculos con redes del narcotráfico. Todas esas acciones quedaron anuladas por órdenes del exdirector de la Felcn, Maximiliano Dávila, según documentos de la Policía.

El actual jefe nacional antidrogas, José María Velasco, manifestó que ese aeródromo inicialmente llevó el nombre de la persona que lo construyó: Mundaka, pero que ahora cambió de nombre y es el Aeroclub La Cruceña y que está bajo el control de la Felcn que requisa salidas y llegadas de las naves. Afirmó que ahora la situación es muy diferente a lo que se registró en 2019.

Aseguró que no se permitirá hechos contra la norma.
Velasco, afirmó que ese aeroclub cuenta con la autorización de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), que también coordina para ejecutar controles del tráfico aéreo.

Consultado en torno a los informes emitidos por la Felcn el 30 de julio de 2019, Velasco manifestó que “estamos generando recopilación de toda la gestión si hubo o no coberturas, pero al momento se cumplen con todos los protocolos de seguridad de arribo y salidas de las naves. En mi gestión se ejecutan controles rutinarios día y noche en el arribo y salidas de las naves, tenemos que ser transparentes”, aseguró.

Tres avionetas en una hora

EL DEBER llegó al aeródromo Mundaka, donde el 30 de julio de 2019 la Felcn registra en su informe que capturó a varias personas entre nacionales y extranjeros vinculados al tráfico de drogas, secuestró avionetas, sustancias químicas, etc., pero la acción fue anulada por el entonces director nacional Maximiliano Dávila, ahora preso en la cárcel de San Pedro, La Paz.

En la entrada del aeródromo se observa un letrero que dice: “Aeroparque La Cruceña, pista autorizada por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC). Registro 023. Operaciones aéreas controladas por la Felcn y control aéreo Viru Viru. Antes de ingresar registrarse”.

Asimismo, el aeroparque cuenta con varios hangares a lo largo de la pista de tierra de 580 metros de largo por 18 de ancho.

En la entrada hay un portón, a un lado se observa estacionada una camioneta de la Felcn y a un policía en una especie de garita pequeña, que registra la entrada y salida de personas y que abre el portón cuando entran y salen vehículos. Durante el aterrizaje de las avionetas no se pudo observar policías de la Felcn ejercitando controles, aunque desde la dirección nacional se confirmó que hay permanente vigilancia.

Entre las 13:00 y las 13:45 aterrizaron tres aeronaves en la pista. La primera, tras aterrizar fue escoltada por dos motocicletas manejadas por hombres de civil de pantalones cortos, hasta que ingresó a uno de los hangares. Después de unos 15 minutos se observó que arribó y aterrizó en la pista otra nave y luego de unos 10 minutos llegó una tercera. Ambas ingresaron a sus hangares. Algunos vehículos con vidrios oscuros se estacionaron en la entrada frente al portón de ingreso al aeroparque.

Opera desde 2014

El certificado 023 de la DGAC de inscripción y operación de aeródromo privado señala que el lugar empezó a funcionar desde 2014. En esa oportunidad el aeródromo fue abierto con el nombre de Mundaka. El año 2020 se venció el permiso legal y los propietarios realizaron gestiones para adquirir otra licencia, pero le cambiaron el nombre a Aeroparque La Cruceña, y tienen autorización para realizar las operaciones aéreas durante cinco años. El documento de la DGAC señala que los propietarios no tienen antecedentes penales ni de narcotráfico.

Según el documento está autorizado para operaciones privadas, con reglas de vuelo visual y operaciones diurnas.