La pandemia lleva a 4,7 millones a la extrema pobreza en el sudeste Asiático

La pandemia de COVID-19 empujó hacia la extrema pobreza a 4,7 millones de personas del Sudeste Asiático en 2021, según un informe del Banco Asiático para el Desarrollo (BAD) que alerta sobre el retroceso en la región.

Welttag gegen Kinderarbeit - Kinderarbeit, Myanmar (Birma), Südostasien Flash-Galerie

La pandemia de COVID-19 empujó hacia la extrema pobreza a 4,7 millones de personas del Sudeste Asiático en 2021, publica este miércoles (16.03.2022) en un informe el Banco Asiático para el Desarrollo (BAD), que alerta sobre el retroceso en la región.



«La pandemia ha causado un desempleo generalizado, un empeoramiento de la desigualdad y un aumento de los niveles de pobreza, especialmente entre las mujeres, los trabajadores más jóvenes y los ancianos en el Sudeste Asiático», indicó el presidente del BAD, Masatsugu Asakawa.

Según la entidad la extrema pobreza -representada en el umbral por debajo de los 1,90 dólares diarios- afecta actualmente a 24,3 millones en 2021, o el 3,7 % de los 650 millones de habitantes del Sudeste Asiático, una tasa que antes de la pandemia registraba un constante descenso.

En el último año, indica el BAD, se destruyeron 9,3 millones de puestos de trabajo a raíz de las restricciones impuestas contra la pandemia, las que redujeron la actividad económica de los países.

Asakawa instó a los gobiernos a mejorar los sistemas de salud, simplificar las regulaciones para impulsar la competitividad empresarial, invertir en infraestructura y adoptar tecnología para acelerar el crecimiento.

El robot Xavier patrulla las calles en Singapur para detectar comportamientos sociales indeseables, como la transgresión de medidas restrictivas por COVID-19.

El robot «Xavier» patrulla las calles en Singapur para detectar «comportamientos sociales indeseables», como la transgresión de medidas restrictivas por COVID-19.

El BAD estima un crecimiento regional del Producto Interior Bruto del 5,1 % para 2022, pero resalta el riesgo de que el impacto de la variante omicron y el aumento de costes derivado de la guerra en Ucrania haga revisar a la baja esta valoración.

En un informe anterior, el BAD indicó que en 2020 el COVID-19 condujo a la extrema pobreza a entre 70 y 80 millones de personas en toda la región de Asia-Pacífico.

El Sudeste Asiático evitó en gran medida el envite de la pandemia durante el primer año, pero con la explosión primero de la variante delta y, recientemente, de la variante ómicron, la región registró un enorme aumento de casos de infectados y fallecidos.

Además, la campaña de vacunación avanza de manera desigual, con países como Singapur donde se ha inoculado la pauta completa de la vacuna al 95% de la población diana, frente a naciones como Birmania donde se ha administrado a menos del 40% de su población.

CP (efe, rtr)

Fuente: dw.com