La reactividad de los linfocitos T contra Omicron se conserva en la mayoría de las personas con infección previa o vacunación contra Covid-19

Ronald Palacios Castrillo, M.D.,PhD.

La variante SARS-CoV-2 Omicron (B.1.1.529) contiene mutaciones que median el escape de las respuestas de anticuerpos, aunque se desconoce hasta qué punto estas sustituciones en las proteínas de espiga y otras proteínas del virus afectan el reconocimiento de los linfocitos T.



En un artículo reciente, Vivek Naranbhai y colaboradores (DOI: https://doi.org/10.1016/j.cell.2022.01.029) estudiaron la reactividad de los linfocitos T contra la variante Ómicron en individuos con infección previa, vacunación, infección previa seguida de vacunación, y vacunación reforzada.

Los investigadores encontraron que las respuestas de los linfocitos T se conservan en gran medida frente a las proteínas de espiga y otras proteinas de Omicron.

Sin embargo, también identificaron un subconjunto de individuos (∼21 %) con una reducción de >50 % en la reactividad de los linfocitos T a la espiga de Omicron. La evaluación de las respuestas de los linfocitos T de memoria CD4+ y CD8+ funcionales confirmó estos hallazgos y reveló que el reconocimiento reducido de la espiga de Omicron se observa principalmente dentro del compartimento de los linfocitos T CD8+, posiblemente debido al escape de la unión del HLA clase I con partes de la proteína espiga de Ómicron[ los linfocitos CD8+ solo pueden reconocer células infectadas que expresan partes de la proteína espiga del virus pegadas a las proteinas clase I del sistema de histocompatibilidad(HLA)]. La vacunación de refuerzo mejoró las respuestas de los linfocitos T a la proteína espiga de Omicron.

 En contraste con la inmunidad humoral de anticuerpos neutralizantes que disminuyen contra la espiga de Ómicron, estos resultados indican la preservación de las respuestas de los linfocitos T a la variante Omicron, aunque con reactividad reducida en algunos individuos. Muy importante, estos hallazgos deben llamar a la cautela en las conclusiones de estudios basados únicamente en la determinación de anticuerpos neutralizantes contra la cepa ancestral y sus variantes, ya que obviamente NO representan el estado inmunológico completo  de las personas frente al virus.