‘No es asunto de ideología, sino de humanidad’, dice exembajador de Nicaragua tras su renuncia


Delegados y asesores del gobierno de Daniel Ortega en instituciones internacionales están dejando el cargo uno a uno, denunciando el deterioro de la democracia nicaragüense. Uno de los más estruendosos fue sin duda el mensaje de renuncia del ahora ex embajador de Nicaragua ante la OEA, Arturo McFields Yescas, el miércoles 23 de marzo pasado. RFI entrevistó al diplomático.



Melissa Barra

RFI: Hasta hace poco usted era embajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos, cargo que dejó de ocupar cuando decidió denunciar la actuación de su propio gobierno y tildar a Daniel Ortega y al Estado nicaragüense de «dictadura». ¿Cuál fue para usted el punto de quiebre?

Arturo McFields Yescas: En mi país un muerto más de 300 personas desde el año 2018. Hay un número de encarcelados estimado de más de 177 presos políticos y 180.000 personas han tenido que abandonar el país. Lo siguen abandonando. Hay muchas historias tristes.

Una de las que me quebró y me hizo tomar conciencia de lo que estaba pasando es la historia de Tamara Dávila. Tiene una hija de 5 años que no ha podido ver en 9 meses. Ella está en prisión solo por ser una defensora de los derechos civiles y por ser una feminista.

Tenemos también el periodista Miguel Mora. Él tiene un hijo con discapacidad. Lleva meses sin poderlo ver, sin poderlo abrazar. El hijo se le enfermó con covid, no pudo verlo ni después ni antes.

Hay una cuestión que la ideología no da para más: es la crueldad. Eso para mí fue un punto de quiebre. ¿Cómo puede uno justificar ciertas cosas que son injustificables? Lo dije el pasado miércoles: no puedo defender lo indefendible. No puedo.

Esas historias fueron las que me quebraron y no soy el único. Miles de trabajadores en Nicaragua, con cargos de servidores públicos, del área del área civil militar, están cansados. La gente a veces no quiere tanto el tema político, lo único que pides es un poquito de compasión, que pongan en libertad a los 177. No que los manden a su casa con una docena de policías, sino que los pongan en libertad. No es un asunto de ideología sino de humanidad.

Entrevista a Arturo McFields Yescas, ex embajador de Nicaragua en la OEA

RFI: Usted asumió su cargo como embajador ante la OEA entre octubre y noviembre de 2021, incluso después de que comenzará el gobierno nicaragüense a presionar a La Prensa, el diario para el cual usted trabajó, y además detuvieran a su director. ¿Qué lo llevó a aceptar esa representación oficial ante la OEA en ese momento?

Arturo McFields Yescas: Como exmiembro del cuerpo de Paz, se me enseñó que la diplomacia era más útil y valiosa, no cuando todo es color de rosa, sino cuando hay crisis democráticas y derechos humanos como en mi país. Entonces yo tenía la esperanza de poder hacer cambios desde adentro.  Tratar de decir que por lo menos se liberaran 20 presos políticos, sobre todo cuando el gobierno es tan hermético y no se abre a nadie, ni siquiera a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU.

Sin embargo, se me cerraron todas las puertas. Yo incluso pregunté, como un gesto político, como un gesto humanitario. Les dije: «Liberar a 20 presos no nos hace débiles, no significa que nos torcieron el brazo. Es un gesto de humanidad». Se me dijo que si yo seguía con esos comentarios podría perder el empleo y ver las consecuencias.

RFI: ¿Con este acto considera usted que ha pasado a los rangos de la oposición en el exilio?

Arturo McFields Yescas: Estoy con la gente que está cansada de tanto dolor, de tanto sufrimiento.  Pero algo que me que me sorprendió fue ese clamor que está en Nicaragua y que yo hice que se escuchara… ese clamor fue bien recibido por la población y particularmente por los servidores públicos, civiles y militares, de rangos altos y de rangos pequeños. Ellos escucharon ese mensaje que no era político, sino humanitario y de denuncia.

RFI: La ONG Human Rights Watch alerta sobre una posible “cacería de brujas” tras sus declaraciones. ¿Cree usted que corre peligro por ejemplo su familia o su círculo cercano?

Arturo McFields Yescas: He pedido que se me ayude con el tema de la protección, pero realmente es un tema muy complicado, porque los hechos hablan por sí mismos. Lo que sí quiero plantear es que en la OEA se está moviendo una propuesta de resolución que se llama “Esperanza para Nicaragua”. En resumen, plantea tres cosas: respaldo a la declaración a la denuncia que hicimos el pasado miércoles 23 de marzo, liberación inmediata e incondicional de los presos políticos y rechazo a la llegada de un nuevo embajador de Nicaragua ante la OEA.

Estamos esperando qué países van a apoyar a ese proyecto de resolución. Su nombre lo dice todo.

RFI: Paul Reichler renunció como asesor de Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). ¿Puede usted decir que le espera a Ortega nuevas defecciones en cascada?

Arturo McFields Yescas: Se ha ido gente de todos los niveles. Se fue el representante del Banco Interamericano de Desarrollo, se han ido representantes de alto, mediano, de todos los niveles. La diferencia es que algunos se van callados, pero otros deciden hablar la verdad.

Radio Francia Internacional