¿Por qué el tema marítimo entre Bolivia y Chile no es un caso cerrado?

«Con una verdadera voluntad de las partes, pueden ser emprendidas negociaciones significativas”, enfatizó este miércoles el presidente Arce

Fuente: ABI

El tema marítimo entre Bolivia y Chile no es un tema cerrado por sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Así lo dio a conocer este miércoles 23 de marzo, Día del Mar, el presidente del Estado, Luis Arce, en su discurso en conmemoración a esta fecha.



“Es importante recalcar, hermanas y hermanos, que la Corte Internacional de Justicia, en su sentencia de 1 de octubre de 2018, dejó claro que existe una larga historia de diálogos, intercambios y negociaciones orientadas a identificar una solución apropiada a la situación de mediterraneidad de Bolivia, posterior a la Guerra del Pacífico y al Tratado de 1904, sin que hasta la fecha se haya logrado resultados concretos”, aseguró el mandatario.

El tema marítimo marca la agenda internacional boliviana por mandato establecido en la Constitución Política del Estado.  Mediante el Artículo 267 de la Carta Magna, Bolivia “declara su derecho irrenunciable e imprescriptible sobre el territorio que le dé acceso al océano Pacífico y su espacio marítimo”.

Bolivia nació en 1825 con una costa de aproximadamente 400 kilómetros sobre el Pacífico. Sin embargo, sin previa declaratoria de guerra, tropas chilenas invadieron el 14 de febrero de 1879 el puerto boliviano de Antofagasta del Litoral desconociendo el tratado de límites entre ambos países. Con ese episodio histórico, se dio inicio a la ahora denominada Guerra del Pacífico que duró hasta 1884.

Luego de que las tropas chilenas ocuparan territorio nacional, privaron a Bolivia de su acceso soberano al mar y de un territorio de alrededor de 120.000 km2.  Ambos países firmaron en 1884 un pacto de tregua bajo la lógica de abordar más adelante un acceso soberano al Pacífico para Bolivia, tema pendiente hasta la actualidad.

Ante las diferentes evasivas chilenas a dar una solución al enclaustramiento marítimo, Bolivia acudió a La Haya el 24 de abril de 2013. El anuncio fue dado el 23 de marzo de 2011 por el entonces presidente Evo Morales, después de dos años de elaboración de la demanda en busca de un fallo que obligue a Chile a negociar un acceso soberano al Pacífico.

El 1 de octubre de 2018, al final del proceso, los jueces de la Corte Internacional de Justicia, con 12 votos a favor y tres en contra, determinaron que el Estado chileno no tiene la obligación de negociar una salida con Bolivia.

Sin embargo, La Haya en su sentencia, en el párrafo 176, propuso restablecer el diálogo entre Bolivia y Chile. Resolvió que “no obstante, la conclusión de la Corte no debe entenderse como un impedimento a que las partes continúen su diálogo e intercambios, en un espíritu de buena vecindad, para atender los asuntos relativos a la situación de enclaustramiento de Bolivia, solución que ambas partes han reconocido como un asunto de interés mutuo. Con la voluntad de ambas partes, pueden llevarse a cabo, negociaciones significativas”.

 “Conforme a la conclusión de la Corte, Bolivia y Chile pueden continuar su diálogo e intercambios, en un espíritu de buena vecindad, para abordar los asuntos relativos a la situación del enclaustramiento de Bolivia, solución que ambos han reconocido, es una materia de interés mutuo. Con una verdadera voluntad de las partes, pueden ser emprendidas negociaciones significativas”, enfatizó este miércoles el presidente Arce.

El 23 de marzo de 2021, fecha en la que también se conmemoró el Día del Mar, el mandatario explicó que los aspectos de la sentencia de La Haya deben ser las bases para diseñar una renovada política exterior marítima de Estado con Chile mediante una visión estratégica plasmada en la diplomacia de los pueblos y bajo un enfoque integracionista de complementariedad y entendimiento para enfrentar el futuro común entre ambas naciones.

A un año de este planteamiento, el presidente Arce sostuvo este miércoles lo siguiente: “Recientemente, ha asumido la conducción de nuestra hermana República de Chile un gobierno progresista, y el pueblo chileno avanza en una histórica Asamblea Constituyente, por lo que hacemos votos para que bajo el liderazgo del hermano presidente Gabriel Boric, se ponga fin al enclaustramiento del pueblo boliviano, una herida abierta en nuestra Patria Grande desde hace 143 años”.