Reducir la desigualdad y la pobreza

Los seguidores del neoliberalismo, han iniciado una campaña en el cual pretenden hacernos creer que el modelo económico que actualmente se viene ejecutando en el país ya no tiene vigencia y que la mejor y única opción es el liberalismo económico, nos ilustran con ejemplos de países y personajes internacionales que no tienen nada que ver con nuestra realidad.

Podría ser evidente que no nos importe si Bill Gates gana 100 o 1.000 veces más que nosotros, pero lo que si debe ser evidente es que el hijo de Bill Gates, no tendrá problemas para acceder a financiamiento para emprender cualquier proyecto, mientras que el hijo de un gremial o de un obrero boliviano, no podrá acceder a financiamiento, porque el sistema le exigirá contraparte monetaria, garantes y otros requisitos imposibles de cumplir.



En este aspecto, la medida del actual gobierno de exigir a las instituciones bancarias de financiar el 100% de proyectos productivos y viviendas sociales con una parte de sus ganancias, facilitara el acceso al financiamiento, esta facilidad no significa que se esté “regalando o donando” ese monto se pagara con una determina tasa de interés, vale decir que no se está dando el pescado al hambriento, se está dotando de la caña de pescar.

Mencionan que el cobrar impuesto a las grandes fortunas es malo, pero pareciera que no leen a los sujetos de sus propios ejemplos, ya que en 2019 Bill Gastes junto a otros grandes empresarios “piden que se aumenten los impuestos a los ricos para hacerle frente a la desigualdad social en los EE.UU.”, dicha sugerencia es aplicada por varios países, no solo Bolivia, y lo más sorprendente que en el país se supera el monto y el número de aportantes proyectados.

Si en el país “insignia” del capitalismo, los mismos millonarios hablan de hacer frente a la desigualdad social, en países como Bolivia, con más razón se debe implementar políticas económicas que tengan por objetivo una mayor igualdad económica y social, la aplicación de las teorías que fueron estructuradas y realizadas en países europeos o norteamericanos, responden a esa realidad, el querer aplicarlas o adaptarlas a la realidad nacional ya demostró (aplicadas antes de 2006) que solo traen atrasos y pobreza.

El modelo económico actual, que fue elaborado por bolivianos para los bolivianos, ha demostrado sus beneficios y logros en lo económico y social, resultados que son reconocidos por organismos internacionales (ideológicamente contrarios) como el FMI, Banco Mundial y CEPAL, pero lo más importante, es el reconocimiento de los bolivianos, que dio su respaldo en las últimas elecciones al Modelo Económico Social Comunitario Productivo.

Las regulaciones laborales que aplica el gobierno (salario mínimo, beneficios sociales, segundo aguinaldo y otros), ha logrado que los bolivianos tengamos más platita en los bolsillos para que podamos consumir la producción de nuestros empresarios, ósea que esas regulaciones también benefician a nuestros productores y empresarios, ya que cuentan con consumidores con un poder adquisitivo bueno.

Los cupos de exportación no son una prohibición a las exportaciones, simplemente es un incentivo a que los productores puedan incrementar su producción, ya que cuentan con un mercado interno  con un buen poder adquisitivo (el cual deben abastecer prioritariamente) y si quieren exportar solo tienen que incrementar su producción, en tiempos de guerra esta política amortiguara los efectos económicos internacionales.