Alientan a las niñas a recibir la dosis, escudo contra el cáncer de útero

El Sedes impulsa la vacunación contra el Virus del Papiloma Humano, causante del cáncer que más mata a las mujeres en Bolivia. Preocupa la baja cobertura, que el año pasado cerró con 40% en segundas dosis
Deisy Ortiz Duran

El cáncer del cuello uterino es la principal amenaza a la vida de las mujeres en Bolivia, pero es posible prevenirlo vacunando a las niñas contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) para que no desarrollen el tumor en su vida adulta.

Sin embargo, las autoridades sanitarias han expresado su preocupación por la baja cobertura de aplicación de la dosis contra el VPH, que alcanza al 64% con primeras dosis y al 40% con segundas dosis en el departamento cruceño.

El rezago por la pandemia de covid-19 provocó un desfase del 16% en la cobertura con segunda dosis, debido a la interrupción de los servicios sanitarios y a la suspensión de las clases presenciales, toda vez que la dosis no solo se aplica en los centros de salud, sino que también llega a las escuelas.

Por eso, ahora que los escolares han vuelto a las aulas el Servicio Departamental de Salud (Sedes) ha retomado la estrategia de llevar la dosis hasta las unidades educativas para vacunar a las niñas, que son las que deben recibirla, para garantizar su protección en la vida adulta. Las actividades arrancaron en unidades educativas de la Red Centro, como parte de la campaña Yo me vacuno, que se desarrolla durante todo el mes de abril. La dosis está dirigida a niñas de 10 y 11 años, teniendo como meta llegar al 80% de las 67.800 menores de este rango de edad.

El gerente de la Red Centro, Gabriel Suárez, destacó la importancia de esta vacuna porque evita el cáncer de cuello uterino, que es la principal causa de muerte de mujeres en el país y apaga la vida de entre tres y cuatro féminas cada día. Solo en Santa Cruz, el año pasado causó la muerte de 225 mujeres. Este tipo de tumor también ocupa el primer lugar de incidencia entre todos los cánceres en el departamento.

“Se trata de un cáncer totalmente prevenible y la gente debe saber que la primera prevención es la vacuna contra el VPH, que es el causante de este tumor. Con esta campaña pretendemos llegar al 80% de cobertura”, indicó Suárez.

Las autoridades llaman a los padres y madres de familia a que apoyen la campaña, dando el consentimiento para que las menores de edad reciban la dosis que las mantendrá protegidas en su vida adulta. “No van a correr el riesgo de morir de esta terrible enfermedad”, indicó una profesional del Sedes que impulsa la cruzada.

El Sedes también está llegando con información clara sobre la vacuna para derivar los mitos que ciernen respecto a la dosis.

Insisten en que, al igual que otras vacunas que protegen contra infecciones víricas, las dosis contra el VPH estimulan al organismo para que produzca anticuerpos que, en encuentros futuros con el VPH, se unan al virus y le impidan infectar células. Dos dosis aseguran la protección completa; la primera se la debe colocar a los 10 años; y la segunda, seis meses después de la primera. También hay esquemas con dosis única, muy eficaces.

El director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Erwin Viruez, resaltó la importancia del biológico porque evita el desarrollo del cáncer intrauterino, “que sigue cobrando vidas de mujeres y puede ser fácilmente prevenible si asumimos con responsabilidad que nuestras niñas de 10 y 11 años reciban la vacuna contra el VPH”. “Este es un aspecto fundamental porque muchos países han logrado erradicar esta enfermedad gracias a la dosis”, insistió.

Los datos oficiales a escala global muestran estos avances. En Inglaterra la tasa de casos de cáncer de cuello de útero se ha reducido un 87% en mujeres vacunadas contra el VPH, según un estudio publicado en la revista The Lancet.

En concreto, la caída del 87% en comparación con la población no inmunizada se ha dado en las personas que habían recibido la inoculación entre los 12 y 13 años.

Pero, ¿qué es el VPH?, es el responsable prácticamente de la totalidad de los cánceres de cuello uterino, así como de una proporción variable de cánceres de vagina, vulva, ano, pene y orofaringe.

¿Cómo se contagia?

La infección por el VPH es muy frecuente. Se estima que aproximadamente entre el 50 y el 80% de las mujeres sexualmente activas entran en contacto con el VPH en algún momento de su vida.

A pesar de que la mayoría de las personas adquiere este virus poco después de iniciar su vida sexual, la infección puede producirse en cualquier momento de la vida.

Diversos factores, como el inicio precoz de las relaciones sexuales o el número de parejas sexuales, aumentan el riesgo de infección, mientras que otros, como la vacuna frente al VPH o la utilización de preservativo, lo reducen.

La infección por el VPH no causa síntomas y, en general, se elimina espontáneamente. Las defensas de cada persona se encargarán de eliminar el virus. Por tanto, la mayoría de las infecciones durarán solo unos meses (o unos pocos años) y muchas de ellas pasarán desapercibidas.

Sin embargo, entre un 10 y un 15% de los casos el VPH no se eliminará y persistirán durante décadas. La persistencia viral es la condición necesaria para que aparezcan lesiones premalignas. Si estas lesiones no se diagnostican precozmente y no se tratan, puede aparecer un cáncer.

De la infección al cáncer

La capacidad de persistencia del VPH depende de múltiples factores: factores virales (el tipo de VPH o la carga viral), factores del infectado (si este tiene alguna enfermedad o toma medicación que debilite su sistema de defensas) y factores ambientales (como el tabaco, el tipo de anticonceptivos que utiliza, el número de parejas sexuales, entre otros).

Prevención

La prevención primaria (vacunas) y secundaria (cribado) son las principales herramientas que tenemos para evitar la infección y el desarrollo de lesiones premalignas y cáncer.

En el año 2006 se empezaron a comercializar dos vacunas capaces de prevenir la infección por los tipos de VPH 16 y 18, los dos tipos de virus responsables del 70 % de los cánceres de cuello de útero y de la mayoría de los cánceres relacionados con el VPH en otras localizaciones (vagina, vulva, pene, canal anal y orofaringe).

Actualmente, existen vacunas de dos y tres dosis comercializadas para prevenir el VPH que han demostrado una altísima seguridad y eficacia (próxima al 100%) en prevenir la infección y, por tanto, también la aparición de lesiones. Con ellas, es posible impedir el desarrollo de cerca del 90% de los cánceres causados por este virus.

También, se avanza para la aplicación de la unidosis. Un grupo de Expertos de Asesoramiento Estratégico (SAGE) concluyó que las pruebas muestran que los esquemas de dosis única contra el VPH proporcionan una eficacia comparable a la de los regímenes de dos o tres dosis, destacó la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto podría cambiar las reglas del juego para la prevención del cáncer de útero, al ver que más dosis llegan a más niñas, destaca el organismo mundial. La recomendación del SAGE se basa en la preocupación por la lenta introducción de la vacuna contra el VPH en los programas de inmunización.

La OMS recomienda la administración sistemática de vacuna contra el VPH e introducirla en el esquema regular.

Fuente: eldeber.com.bo