«Él me decía, tengo que morir como Jesús en la cruz», recuerda el hermano de Wilberth Daza

Un hombre humilde, caritativo y de paz, así recuerdan sus familiares y amigos al religioso chuquisaqueño asesinado en Santa Cruz

 

Wilberth Daza Rodas, el religioso chuquisaqueño asesinado en Santa Cruz.

Fuente: correodelsur.com

No le gustaba ir a la misa, pero luego encontró su vocación de servicio y no se faltaba a ninguna celebración. Un tímido Wilberth Daza Rodas se apegó poco a poco a la vida religiosa en Macharetí y decidió seguir el camino de San Francisco de Asis como un hombre humilde, caritativo y de paz.



Así lo recordarán por siempre sus familiares, amigos y en su natal Macharetí. Wilberth fue asesinado la noche del sábado en la iglesia San Francisco de Santa Cruz de la Sierra. En su cuerpo se evidenciaron golpes severos y se presume que el asesino es del entorno del religioso.

“Tengo que morir como Jesús en la cruz”

Edil Daza, hermano de Wilberth, contó en Correo del Sur Radio FM 90.1 las virtudes de su hermano, a quien lo recuerda como un hombre humilde, compasivo y caritativo con la gente necesitada”

“No quería ser servido, le gustaba servir”, era una de las frases que lo caracterizaba porque siempre estaba preocupado porque no les falte nada a las familias más necesitadas de Macharetí.

Su vocación de servicio la encontró de la manera menos pensada, pues a Wilberth no le gustaba ir a la misa, era tímido, según relató su hermano Edil.

“Cuando era joven, casi poco iba a la misa, era muy tímido. No le gustaba salir”, rememoró.

Su vida cambió cuando ingresó a uno de los grupos juveniles de la Iglesia católica y no se separó más. Fue entonces que un sacerdote le invitó a seguir la vida religiosa y se preparó en Sucre, Cochabamba y La Paz.

“Él quería ser siempre hermano franciscano”, recordó Edil, su hermano, a quien le había confesado que quería “morir como franciscano”.

“Él me decía, si algún día muero, tengo que morir como franciscano, como Jesús murió en la cruz”, contó con la voz entrecortada, apuntando que su hermano murió en “un crimen, una masacre”, por la que no se cansará de pedir justicia no solo para Wilberth sino para todas las personas que sufren de estos hechos.

“Que lleguen al culpable verdadero (…) Que no ocurra con ningún padre franciscano ni ninguna persona”, agregó Edil.

Oriundo de Macharetí

Wilberth nació en Macharetí, pero a sus pocos años migró a Camatindi y cumplió sus estudios de primaria y secundaria en un internado de Tarairi.

Tras formarse como hermano franciscano, trabajó en San Ignacio, San Javier, Cochabamba, Copacabana, Macharetí y en la iglesia San Francisco de Santa Cruz, donde estaba desde hace cuatro años en su segundo ciclo.

Wilberth formaba parte de una familia de seis hermanos, tres varones y tres mujeres.