‘El retiro de Nicaragua de la OEA es una derrota moral para el gobierno’

RFI entrevistó al ex embajador de Nicaragua ante la OEA, Arturo McFields, sobre el retiro de Nicaragua de esa instancia internacional decidido por el gobierno de Ortega. El ex funcionario afirma que una parte de la diplomacia nicaragüense responde a una ‘lógica visceral, a partir de impulsos y reacciones precipitadas’.

Nicaragua cerró el domingo la delegación de la OEA en Managua y adelantó la salida de los representantes de Nicaragua ante ese organismo. El pasado 23 de marzo, el entonces embajador de Nicaragua ante la OEA en Washington, Arturo McFields, sorprendió a la audiencia durante una sesión del Consejo permanente al calificar de «dictadura» al gobierno del presidente Ortega.



Esto dijo Arturo McFields a RFI.

RFI. ¿Qué piensa del retiro de Nicaragua de la OEA?

Este retiro precipitado y anticipado de la OEA representa una violación a la Carta de la OEA, al artículo 123. Lo que pasa es que la dictadura de Nicaragua está acostumbrada a violar las leyes del país. Entonces ahora quiere violentar el derecho interamericano. En un segundo ámbito, está la Convención interamericana de derechos humanos, de la cual Nicaragua es firmante. Y también tiene compromisos en materia de lucha contra el narcotráfico y lucha contra el terrorismo y, sin embargo, en el documento que sacaron ayer dicen que se retiran y que no participan en nada y que no van a formar parte de nada. Eso no puede ser así. Nicaragua tiene compromisos y plazos que debe cumplir.

El retiro precipitado y anticipado de la OEA representa también una derrota moral del gobierno y es una victoria moral del pueblo de Nicaragua, especialmente de los más de 180 presos políticos y de sus familiares. Hay que recordar que son más de 180 presos que no pueden leer una Biblia, que no pueden recibir una carta, que no pueden tener un lápiz y un papel para escribir, no salen a la luz del sol.

RFI. ¿Qué piensa del cierre de las instalaciones de la OEA?

Hay que recordar que hicieron algo similar con la embajada de Taiwán en Managua. Vinieron, la quitaron y se la dieron a China continental. Entonces estas son violaciones que tienen que ver con el derecho internacional, en particular la convención de Viena con respecto a las sedes diplomáticas. Estamos viendo un patrón que se está creando en la dictadura de Nicaragua que es la apropiación y confiscación de las sedes diplomáticas. Algo que solo se había visto antes con las sedes de medios periodísticos, entre otros, La Prensa, Confidencial, 100% Noticias.

RFI. ¿Cómo describiría usted la situación de su país?

El gobierno está implementando una serie de medidas dictatoriales. Por ejemplo, aunque la Constitución prohíbe la extradición, vemos como se envía a gente fuera del país, a Costa Rica, o se expulsa. Son una serie de medidas que muestran que el gobierno funciona con una mentalidad visceral y otra mentalidad cerebral.

RFI. ¿Cómo así?

La diplomacia en Nicaragua tiene actualmente dos cabezas, una que funciona de manera cerebral, con lógica política, y la otra que trabaja con lógica visceral, es decir, a partir de impulsos y reacciones precipitadas y no reflexionadas.

Radio Francia Internacional