Encuesta: Justicia boliviana va por mal camino, no es independiente y es corrupta

 

La mayoría de los que votaron en 2020 por Arce, Mesa y Camacho consideran que la justicia avanza por mal rumbo.

Pablo Peralta M. / La Paz



La reciente encuesta que Cultura Interactiva realizó para Página Siete da cuenta de que la mayoría considera que la justicia va por mal rumbo, no es independiente y su principal problema es la corrupción.

El trabajo de campo se realizó entre el 25 y el 30 de marzo. Se hicieron 800 entrevistas a personas de al menos 18 años, que viven en hogares con acceso a internet a través de una computadora o un smartphone.

El 83% de los encuestados consideran que la justicia nacional va por mal o muy mal camino, mientras que sólo el 12,8% cree que el sistema judicial avanza por buen o muy buen camino.

El cruce de variables muestra que la mayoría de quienes en 2020 votaron por Luis Arce (71,1%), Carlos Mesa (97,6%) y Fernando Camacho (94,8%) cree que la justicia va por mal rumbo.

La encuesta también revela que el 57,7% de los consultados creen que “No hay independencia judicial”, frente al 9,2% que manifiesta que “hay mucha independencia judicial”.

A la pregunta “¿Cuál es el principal problema de la justicia en Bolivia?”, el 47,1% manifestó que “Es corrupta, porque gana el que paga más a los jueces”, y el 26,5% expresó que “Los políticos la manipulan”. (Más detalles en la infografía)

La reforma judicial es un tema pendiente del Gobierno. Desde que el presidente Arce asumió, se registró más de un intento fallido para llevarla adelante, con la conformación de una comisión de notables (diciembre de 2020) y hasta con el anuncio de una cumbre, que debía realizarse en marzo. Sobre esto último, el ministro Iván Lima dijo: “No tenemos condiciones para tener un encuentro propositivo”.

Punto de vista

SILVIA PADILLA
Presidenta del Conalab
 “Desde el 2005, la justicia está en retroceso”

Lo cierto es que la justicia es altamente defectuosa. Está infiltrada por el ámbito político, pero no se puede generalizar.

Desde el 2005, la justicia está en retroceso y a zancadas, además. A partir del 99 se han intentado reformas parciales con la introducción de nueva normativa, sobre todo en el área procesal, civil, penal y, bueno, se tuvieron algunos avances, con la creación también de la escuela de jueces, pero el problema político es lo que está llevando a la justicia a la debacle.

Incluso me inclinaría a pensar que ya ni siquiera los actores políticos necesitan ejercer presión. Pienso que los jueces ya están tan amedrentados que cuando se trata de un tema que es de interés político ya obran en consecuencia, favoreciendo a quienes ya sabemos, para evitarse los sendos procesos, que aquellos que no están de acuerdo con los jueces imparciales, comienzan.

Yo tengo una experiencia personal respecto a mi madre, que ha sido vocal de sala, y que la han procesado y la han perseguido. Incluso el señor Morales tiene el tupé de decir que había recibido maletines de dinero del caudillo de Pando, que era Leopoldo Fernández, y nada de eso por supuesto era cierto, pero como se podrá ver las autoridades han perdido absolutamente cualquier nivel de diplomacia, de educación, incluso sobre certidumbre sobre lo que dicen.

Lastimosamente, a medida que pasa, no años, sino me-ses, la crisis se profundiza, la solución está más lejana.