Expertos chinos rechazan relajar restricciones frente a casos de ómicron

China volvió a los confinamientos por la variante ómicron. Especialistas que lideran la estrategia para contener el coronavirus niegan que la nueva cepa deba tratarse como un brote de gripe.

Trabajadores en trajes de bioseguridad ingresan a un complejo residencial en Shanghái. La capital económica de China, Shanghái, se paralizó ante los crecientes contagios por covid.

La propagación de la variante ómicron en China no solo ha significado el regreso de estrictos confinamientos en las regiones más afectadas, sino también un nuevo récord de contagios desde inicio de la pandemia. A medida que los casos siguen aumentado, expertos rechazan la flexibilización de las restricciones.



«Los rebrotes de la variante ómicron no deberían ser gestionados como un brote de gripe», declaró el jefe del grupo de expertos que lidera la estrategia china para contener la covid, Liang Wannian, citado este lunes (11.04.2022) por el periódico China Daily.

La tasa de letalidad de la variante ómicron es mayor que la de la gripe, explicó Liang, y «se multiplica por cien en el caso de los mayores de 80 años».

«El virus muta constantemente. No sabemos si sus mutaciones serán más perjudiciales, lo que sería un gran riesgo para la salud», aseguró el experto durante una entrevista el domingo.

La política china de «cero covid», cuyo propósito es dar una respuesta rápida a la transmisión del virus, sigue siendo la mejor opción para el país y «consigue los mejores resultados a un menor costo», según Liang.

Ómicron ha revertido los avances de China en su particular batalla contra el virus, que ha tenido que restringir la movilidad, cerrar sus fronteras al exterior y confinar ciudades enteras otra vez.

Vista aérea de Shanghái. Shanghái, una urbe de 25 millones de habitantes, entró en un confinamiento tras el incremento de casos.

El experto en enfermedades contagiosas Zhang Wenhong coincidió en que ómicron «no es simplemente una gripe fuerte” y pidió una mayor protección de los grupos vulnerables, especialmente a los mayores no vacunados.

Shanghái, que concentra 80% de las nuevas infecciones y epicentro del poder económico de China, es una de las metrópolis que entró en confinamiento recientemente.

Para Zhang, Shanghái debe concentrarse en «contener la pandemia y cortar los contagios» para que «la vida normal y la producción» puedan retomarse. El pasado domingo, la metrópolis registró más de 1.400 casos sintomáticos y más de 25.000 asintomáticos

Se han reportado problemas en el acceso a la atención médica en los hospitales Shanghái desde que empezó el confinamiento puesto que algunos centros de salud operan parcialmente. Esto ha resultado en la muerte de algunas personas, entre ellas una enfermera que falleció de un ataque de asma el pasado 23 de marzo tras no ser atendida en un centro médico.

Zhang destacó la necesidad de mejorar la preparación de futuros rebrotes, lo que incluye aumentar la tasa de vacunación entre los mayores, expandir el suministro de medicinas y acelerar la construcción de instalaciones de cuarentena.

Dos niñas pequeñas juegan con sus bicicletas en Shanghái mientras usan mascarillas. El malestar en la población crece por la falta de alimentos y la restricción de movimientos a medida que se alarga el confinamiento.

El epidemiólogo Zhong Nanshan, uno de los expertos chinos más reconocidos, declaró el pasado viernes que «una apertura completa no encaja con la situación de China».

«Algunos países han decidido convivir con el virus dada la baja fatalidad de ómicron y sus síntomas relativamente más leves», dijo Zhong. Pero el médico alertó que podrían ocurrir numerosas muertes en China de relajarse las medidas preventivas contra el virus.

«Debemos adherirnos a la estrategia de cero covid y relajar gradualmente las políticas en el futuro», expresó el experto.

Cifras oficiales dan cuenta de 165.577 contagios y 4.638 muertes en China desde el inicio de la pandemia. Los últimos dos decesos se registraron el pasado mes de marzo y fueron las primeras víctimas que cobró el virus en el país asiático desde hacía más de un año.

JP (efe, ape)

Fuente: dw.com